Japón y Alemania están limitando o eliminando paulatinamente su dependencia de la energía nuclear después del accidente de Fukushima, medidas que podrían aumentar los precios del petróleo, el resto del mundo en su mayor parte sigue impertérrito en su búsqueda de la energía nuclear.

Naciones en desarrollo ávidas de energía como México, China, India e Irán llevan adelante sus planes de construir más plantas de energía nuclear, mientras las autoridades en todo el mundo intensifican sus inspecciones de las plantas existentes en vista del desastre del 11 de marzo en Japón.

En México, la crisis nipona no ha interrumpido los planes en estudio de añadir seis reactores a los dos que ya tiene, dijo Ricardo Córdoba, subdirector de seguridad nuclear en la Comisión Federal de Electricidad. Agregó que la energía nuclear debe seguir siendo considerada como una fuente limpia de energía.

Los temores iniciales que afloraron después de la crisis y que amenazaron descarrilar el renacimiento nuclear de los últimos años han aflojado. Muchos de los más de 30 países con programas de energía nuclear siguen promoviéndolos como un medio de combatir la contaminación y el calentamiento global, pese a los riesgos de la radiación y los interrogantes de cómo deshacerse de los desechos nucleares.

"No vamos a dejar de comer por temor a atragantarnos", dijo después del desastre japonés un funcionario de seguridad chino, Tian Jiashu, según la prensa estatal.

Las autoridades chinas dicen que están revisando sus regulaciones para asegurarse de que todas las plantas tengan muros elevados o fuentes de energía de emergencia, problemas que contribuyeron a la crisis desencadenada en la planta Dai-ichi, de Fukushima, cuando una ola gigantesca inutilizó los sistemas de enfriamiento. Las subsiguientes filtraciones de radiación obligaron a evacuar a 80.000 residentes.

China ha dicho que llevará adelante un ambicioso programa de energía nuclear. Tiene 13 reactores nucleares en operación, mas de 25 en construcción y otros más en consideración, según la Asociación Mundial Nuclear.

La expansión es necesaria, afirman las autoridades chinas, para impulsar una economía muy dependiente del carbón y satisfacer las demandas crecientes de energía a medida que se agranda la clase media.

India, que también ha intensificado las medidas de seguridad, promueve la energía nuclear como una alternativa limpia y ecológicamente inocua a las plantas contaminantes impulsadas a carbón. Se propone aumentar la producción de energía nuclear del 3% al 13% para el 2030.

Después de la crisis japonesa, el ministro de energía francés Eric Besson salió en apasionada defensa de la energía nuclear — que representa más del 70% de la energía en la nación — diciendo que "seguirá en Europa y en el mundo y será una de las principales fuentes de energía en el siglo XXI".

Por el contrario, Alemania está acelerando un plan de 25 años de eliminar la energía nuclear. Ahora los líderes alemanes parecen dispuestos a alcanzar ese objetivo para el 2020. La canciller federal Angela Merkel, antes proponente de la energía nuclear, dijo el martes que Fukushima le ha hecho cambiar de idea.

Japón, al igual que Alemania, es una nación desarrollada con estrictas medidas de seguridad, pero "de todos modos se produjo una cadena de acontecimientos inesperada", agregó. Y aunque Alemania no corre riesgos de terremotos u olas gigantes, podría ser víctima de acontecimientos "que no hubiésemos anticipado probables o posibles".