Un ex titán de Wall Street fue declarado culpable el miércoles de uso indebido de información privilegiada: filtraciones de varios directivos corporativos con las cuales amasó una fortuna.

Raj Rajaratnam, nacido en Sri Lanka, fue convicto de cinco cargos de conspiración y nueve de fraude bursátil en un juicio efectuado en la corte federal de Manhattan. El jurado deliberó desde el 25 de abril y en determinado momento tuvo que comenzar de nuevo, al retirarse un jurado debido a una dolencia.

La fiscalía sostuvo que Rajaratnam, de 53 años, obtuvo ganancias ilícitas y evitó perdidas por más de 60 millones de dólares gracias a las confidencias recibidas.

Sus fondos de alto riesgo del Galleon Group, dijeron, tuvieron un éxito multimillonario a costa de los inversionistas ordinarios, que carecían de información previa sobre las ganancias de empresas contratadas en bolsa, así como las fusiones y adquisiciones antes de que ocurrieran.

Rajaratnam compareció en el banquillo de los acusados el miércoles, algo raro en un juicio de esta naturaleza. No mostró emoción alguna al ser leído el fallo.

Permanecerá en libertad bajo fianza, aunque ahora tendrá que llevar un brazalete de rastreo electrónico, por lo menos hasta que sea sentenciado el 29 de julio.

El fallo fue emitido tras siete semanas de testimonio, con la escucha de conversaciones telefónicas grabadas en las que Rajaratnam hablaba con ejecutivos corruptos, asesores legales y financieros. Algunas de esas personas se declararon culpables y acordaron declarar en su contra como testigos de la fiscalía.

Las autoridades dijeron que 45 cintas de audio utilizadas en el caso representan las mayores escuchas telefónicas realizadas hasta ahora en un caso de esta índole — algo que es común en la guerra contra la delincuencia organizada y el narcotráfico — pero no es casos financieros.