El Parlamento escocés celebra hoy su primera sesión tras la histórica mayoría nacionalista obtenida en las elecciones autonómicas del pasado jueves.

El Partido Nacional Escocés (SNP) del ministro principal, Alex Salmond, logró 69 de los 129 escaños del Parlamento de Edimburgo frente a 37 laboristas, 15 conservadores, cinco liberaldemócratas, dos verdes y un independiente.

El mal resultado electoral de todos los partidos salvo el nacionalista hizo que sus respectivos líderes anunciaran sus dimisiones para el otoño salvo el liberaldemócrata, que decidió dimitir inmediatamente en vista del descalabro.

Mientras tanto, Salmond presiona al Gobierno central para que aumente las competencias autonómicas en el proyecto de ley sobre Escocia que debate actualmente el Parlamento británico.

El SNP quiere tener una mayor capacidad de endeudamiento y controlar el impuesto de sociedades así como las propiedades o bienes raíces de la Corona en esa parte del Reino Unido.

El ministro para Escocia del Gobierno británico, Michael Moore, se reúne mañana en Edimburgo con Salmond para discutir esas demandas.

Según informa la BBC, en la constitución del nuevo Parlamento, los diputados jurarán o prometerán sus cargos no sólo en inglés, sino también en varios idiomas, como el gaélico, el escocés, el urdu o el italiano, según su origen cultural o étnico. EFE