Omar Vizquel está acostumbrado a que le preguntan reiteradamente el secreto sobre su longevidad en las Grandes Ligas.

"El gimnasio es lo único que te va a mantener en esta forma por mucho tiempo", afirmó Vizquel en una reciente conversación con AP. "Esa ha sido la clave de toda la vida, estar en plenitud de condiciones siempre".

El venezolano cumplió los 44 años el pasado 24 abril y esta es su 23ra campaña en las mayores, en una carrera que puso en marcha en 1989 con Seattle.

¿Hora del retiro? Nada que ver. Más bien piensa en jugar en 2012.

Mientras otros jugadores más jóvenes pueden acusar la fatiga de una temporada de constantes viajes o presentarse al estadio para un partido diurno tras uno que acabó de noche, Vizquel asegura que disfruta con una rutina que comenzó en 1989.

Están los hoteles de lujo en diferentes ciudades, los diversos estadios, poder visitar museos y monumentos desde Nueva York hasta el sur de California.

"Este es el mejor trabajo que uno puede tener", dijo Vizquel, quien batea para .273 (nueve hits en 33 turnos) esta campaña.

Vizquel sencillamente es inagotable.

No pierde las ganas y para ello tiene a su hijo Nicolás, de 15 años, como inspiración.

Nicolás se ha convertido en su colega de entrenamientos, la parte esencial para mantener la condición física que le permite seguir vigente.

"Yo siempre he sido muy empedernido en lo que se refiere a las pesas, correr, el ejercicio físico", declaró Vizquel. "Ahora que me entreno con mi hijo de 15 años, pues creo que él me ha llenado con más motivación".

"Tengo que ir detrás de él", añade. "Tengo que tener cuidado. Está en el atletismo y empezando a jugar béisbol".

La rutina de Vizquel apunta a mantener su agilidad y reflejos, más que hacer carreras largas: "La rapidez es lo que va a mantener a uno jugando, mantener los movimiento de lado a lado".

"En lo que el físico me lo permita, voy a seguir jugando", agregó.

Vizquel es dirigido en los Medias Blancas de Chicago por Ozzie Guillén, y éste se rinde ante el esmero total de su compatriota.

"Es difícil que salga otro Omar de Venezuela", indicó Guillén, de 47 años.

Vizquel ya ha sido titular en tres posiciones en el cuadro interior (intermedia, campocorto y antesala) esta temporada con los Medias Blancas y recientemente se convirtió en apenas el segundo jugador en la historia en cubrir el campocorto tras cumplir los 44 años.

¿El otro? Bobby Wallace de los Cardenales de San Luis en 1918. ¡Eso fue hace 93 años!

"Omar es especial por su dedicación impresionante, sus ganas de ganar. Es un Salón de la Fama", dijo Guillén.

El Salón de la Fama y Vizquel.

Una vez que se retire, día que tarde o temprano llegará, Vizquel será el foco de un encendido debate sobre sus méritos para ser exaltado al templo de los inmortales en Cooperstown.

En Venezuela es casi un sacrilegio el que se ponga siquiera en duda que Vizquel no tiene asegurado su membresía en el Salón de la Fama al señalársele como uno de los mejores campocortos defensivos de todos los tiempos, ganador de 11 Guantes de Oro contra los 13 de Ozzie Smith.

Vizquel es el dueño del récord de más partidos disputados como campocorto con 2.692, por delante de los 2.583 del también venezolano Luis Aparicio y los 2.511 de Smith, dos hombres que forman parte del Salón de la Fama.

También aventaja a Smith y Aparicio en cuanto a la menor cantidad de errores cometidos. El total de Vizquel es de 183 contra los 281 de Smith y los 366 de Aparicio.

Se menciona que sus virtudes ofensivas, con .273 como promedio de bateo de por vida y un .338 de embasado, no impresionan. Pero Smith se retiró con .262 y .337 en ambas categorías.

Otros dicen que sólo una vez logró captar puntos en una votación al Jugador Más Valioso, sólo tres al figurar 16to en 1999. Smith fue segundo en 1987.

Vizquel prefiere abstraerse de la discusión sobre el Salón de la Fama, diciendo que es algo que está fuera de sus manos.

"Yo dejo que la gente hable lo que tenga que hablar. A la hora que sea el retiro y que sea la votación, ellos tendrán el voto final para elegir a ver si yo merezco estar allí o no", dijo. "Yo estoy muy complacido de mi carrera profesional, de lo que he logrado".

"Independientemente si llego o no al Salón de la Fama, creo que me voy a ir con la puerta en grande. Me voy a ir con mucho orgullo, con el pecho en alto, con todo lo que he realizado y la verdad estoy muy satisfecho de mi carrera".