Para el cubano Leonys Martín, lo más duro al decidirse en buscar hacer realidad su sueño de jugar en las Grandes Ligas fue tomar la decisión de irse de su casa.

Menos de un año después de desertar de Cuba, Martín hará su debut en el béisbol profesional de Estados Unidos cuando juegue el jueves con Frisco, la sucursal de Doble A de los Rangers de Texas.

Se cree que el veloz jardinero central de 23 años podría subir a las mayores esta misma campaña.

Martín dijo que siempre había ambicionado con jugar en las Grandes Ligas y que le agradece a los Rangers la oportunidad.

Fue presentado en el estadio de los Rangers previo a un partido contra Oakland. Martín firmó la semana pasada por cinco años y 15,5 millones de dólares.

"Mostró todo lo que nuestra gente (scouts) esperaba de él", dijo el gerente general Jon Daniels. "Lo que tiene en contra es que no ha enfrentado a pitchers recientemente, así que debemos esperar que está falto de forma. Lo bueno es que rindió bien. Estamos listos para darle el próximo desafío para poner en marcha su carrera".

A Martín le tocará ser el primer bate y jugar principalmente como jardinero central en Frisco.

"Lo más difícil es el idioma, pero es cosa de aprender y querer hacerlo", dijo Martín.

También indicó que no planea cambiar el estilo de juego que aprendió en Cuba.

Cuando se le preguntó sobre cómo desertó, Daniels se entrometió y mencionó que se trata de una situación "muy complicada" de la cual prefiere no hablar en este momento.

Martín desertó tras participar en el campeonato mundial universitario el pasado julio y agosto en Japón. Bateó para .450 (9 hits en 20 turnos) con dos dobles, 14 anotadas y ocho boletos en ese torneo. También formó parte de la selección que disputó el Clásico Mundial de béisbol 2009.

En 82 juegos con Villa Clara en la pasada temporada de la liga cubana, Martín bateó para .326 con 23 dobles, 10 jonrones y 48 remolcadas. Promedió .314 en sus últimos cinco temporadas.

Su contrato con los Rangers es el segundo más rico para un desertor cubano, al incluir un bono por firmar de 5 millones de dólares, con salario de 500.000 dólares este años, 1,12 millones en 2012, 2,25 millones en 2013, 2,75 millones en 2014; y 3,75 millones en 2015.

El récord para un contrato de un cubano lo tiene el lanzador zurdo Aroldis Chapman, quien pactó por seis años y 30,25 millones con Cincinnati.