Un sistema fotográfico de alta tecnología permitirá calcular cuántas calorías ingieren los alumnos de cinco escuelas primarias de San Antonio, como parte de una estrategia para reducir la obesidad.

Según se reveló el miércoles al anunciar un proyecto de dos millones de dólares, las cámaras avanzadas instaladas en la cafetería fotografiarán lo que cada niño coloca en su bandeja y más tarde lo que deja de comer.

El análisis de las imágenes digitales calculará cuántas calorías ingiere cada niño. Las autoridades locales de salud dijeron que el programa, financiado por una subvención del Departamento de Agricultura nacional, es el primero de su tipo en una escuela de Estados Unidos.

"Esto es muy avanzado", afirmó el doctor Roberto Trevino, director del Centro de Investigación Social y de Salud, en San Antonio, que supervisará el programa.

A los padres se les requerirá su autorización para que sus hijos participen y recibirán informes regulares de los alimentos que sus hijos comen durante el almuerzo. Trevino dijo que solamente serán fotografiadas las bandejas y no los estudiantes.

Según el sistema, a cada alumno se le entrega una bandeja con un código de barras único. Después que el niño la carga de alimentos, una cámara colocada sobre la caja fotografía cada bandeja.

Al final del almuerzo, cuando los chicos devuelven sus platos a la cocina, otra cámara fotografía lo que queda en la bandeja. Un programa de computación analiza las fotos de antes y después para calcular las calorías consumidas y, según Trevino, para producir un informe sobre los nutrientes.

Los investigadores esperan que los padres modifiquen los hábitos alimenticios de sus hijos en sus casas cuando vean lo que éstos comen en la escuela. Los datos también se usarán para estudiar qué alimentos prefieren y cuánto comen.

Los investigadores eligieron cinco escuelas pobres, con fuertes minorías, donde son mayores las tasas de obesidad y el riesgo de diabetes.

El subsidio financiará el estudio durante cuatro años.