El secretario de Estado de EE.UU. para Asuntos del Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela, aseguró hoy que el protagonismo que Venezuela experimentaba en los últimos años dentro de Suramérica "se ha disipado en gran medida".

En su intervención en la Conferencia de las Américas que se celebra hoy en Washington, Valenzuela recordó que Venezuela se hizo fuerte "hace unos cinco años", con el ascenso de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA).

"Pero en los últimos meses se ha visto cada vez más aislada y simplemente está perdiendo terreno", aseguró el funcionario estadounidense, quien consideró que el Gobierno de Hugo Chávez está cada vez más "cuestionado" y la situación económica "deteriorada".

No obstante, reiteró la "preocupación" de su país por las "políticas autoritarias y la centralización del poder" en Venezuela, que contó como una de las excepciones de un clima general de "extraordinaria sintonía" entre EE.UU. y el resto del continente.

Otro de esos puntos negros, consideró, es Cuba, donde Estados Unidos apoya la "evolución de un sistema democrático y abierto" que debe ir, sin embargo, de la mano de la voluntad ciudadana.

En este sentido, Valenzuela rechazó que la reciente política de liberalización de los viajes desde Estados Unidos a Cuba se traduzca en un "acercamiento" hacia el régimen de Raúl Castro, sino que es "todo lo contrario".

"Se basa en nuestro interés en comprometernos con la sociedad civil de Cuba, de impulsar el deseo del pueblo cubano de alcanzar autonomía", aseguró.

El secretario de Estado, que abandonará próximamente su cargo para volver a la enseñanza, echó la vista atrás hasta el comienzo de su carrera en política exterior y consideró que hace 40 años, las relaciones de Estados Unidos con Latinoamérica "eran un mero reflejo de las prioridades de la Guerra Fría".

Ese sistema ha cambiado sobre todo en la última década, cuando una serie de "políticas innovadoras" han ayudado a enfrentar "el que sigue siendo el mayor reto del continente: los niveles de pobreza y de desigualdad", añadió.

El Gobierno de Barack Obama, en concreto, ha ampliado su relación con Latinoamérica gracias a una "nueva arquitectura" del continente apoyada, fundamentalmente, en el "periodo de éxito económico y social sin precedentes" que viven la mayoría de los países, y que ha dado pie al nuevo impulso de los Tratados de Libre Comercio con Colombia y Panamá.

EE.UU. cree en un progreso latinoamericano basado en "políticas nacionales sólidas" y no sólo en relaciones bilaterales exitosas, pero al mismo tiempo aplaude que los países latinoamericanos estén "más integrados que nunca", unidos por intereses comunes como la paz, la seguridad, la energía o los derechos humanos.

Valenzuela destacó, por ejemplo, la "consolidación económica" en Chile, o la "valiente determinación" para destruir los carteles de la droga de México, un país con el que EE.UU. ha desarrollado una relación "que nunca antes había existido".

El presidente de México, Felipe Calderón, asistirá hoy a la 41 edición de la Conferencia de las Américas, que también cuenta con la presencia de su homólogo de El Salvador, Mauricio Funes.