El Gobierno brasileño expresó hoy su "preocupación" por la propuesta de modificaciones al Sistema Generalizado de Preferencias Arancelarias (SGP) de la Unión Europea, que pretende excluir a ese país suramericano y a otras naciones emergentes de gran porte comercial como China.

El Ministerio de Relaciones Exteriores indicó en un comunicado que la iniciativa, de la que tomó conocimiento con "preocupación", puede llevar a una "concentración significativa de bienes primarios" en las exportaciones de Brasil hacia Europa.

La Comisión Europea (CE) propuso limitar su SGP a los países en desarrollo que más ayuda necesiten para posicionarse en el mercado mundial y excluir del mismo a las grandes economías emergentes que hayan conseguido ser más competitivas a nivel global, calificadas por el Banco Mundial como de renta "alta" y "media-alta".

El comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht, presentó una revisión general del SGP cuya principal novedad es que reduciría a más de la mitad a los países beneficiarios, que actualmente son 176.

La cancillería brasileña apuntó que, además de contribuir para la generación de empleos, "las preferencias del SGP son relevantes para las inversiones europeas en Brasil en diferentes sectores" y la participación brasileña "asegura diversidad de fuentes de abastecimiento para la UE".

"La eventual exclusión de Brasil podrá llevar a un aumento de costos para productores y consumidores europeos", apuntó la nota, que advierte también que el Gobierno brasileño "continuará examinando las implicaciones económicas, comerciales y jurídicas de la propuesta y seguirá en contacto con las autoridades europeas".

La CE espera que el nuevo SGP entre en vigor en enero de 2014, momento en el que se sabrá definitivamente qué países seguirán beneficiándose de las preferencias.

Bajo el nuevo esquema, la CE calcula que las importaciones procedentes de los países beneficiarios ascenderían a 37.700 millones de euros (unos 54.322 millones de dólares).