Jose Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea (CE), se reunió hoy a puerta cerrada en Berlín con la canciller alemana, Angela Merkel, para abordar la situación de la crisis de la deuda que ahoga a Grecia.

Mientras arrecian las especulaciones en la prensa alemana sobre una nueva inyección financiera para Atenas o una reestructuración de la deuda helena, los dos líderes políticos se entrevistaron para analizar la situación de Grecia sin siquiera dejarse fotografiar o emitir un comunicado oficial final.

Por su parte, un equipo de la CE, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) sigue analizando sobre el terreno en Atenas la situación de las cuentas públicas y comunicará en breve sus conclusiones a Bruselas.

En su rutinario encuentro con los medios de los miércoles, el viceportavoz del Ejecutivo federal alemán, Christoph Steegmans, no quiso ahondar en los detalles de la visita de Barroso, pero subrayó que "no hay encuentro de líderes de la UE en la actualidad en el que no se aborde la situación de Grecia".

Asimismo, reiteró la posición alemana con respecto al rescate, recordando las palabras de ayer de Merkel en las que ligaba la ayuda financiera europea al cumplimiento estricto por parte de Atenas del severo programa de reformas.

La canciller subrayó ayer en un encuentro con medios extranjeros que la solidaridad alemana "no ha estado nunca a debate", pero exigió que Atenas cumpla con las medidas de ahorro y estabilización pactadas hace ahora un año al anunciarse el rescate griego.

Además, Merkel tiene previsto seguir en estrecho contacto con la cúpula de la UE, ya que mañana planea reunirse también en Berlín con el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, con Grecia como único punto de la agenda bilateral.

El lunes y martes de la semana que viene tendrá lugar en Bruselas el habitual encuentro del Ecofin, la reunión quincenal de los ministros de Finanzas y Economía de la EU, en el que se seguirá analizando la situación financiera griega.