El Tribunal Undécimo de Sentencia Penal libró hoy la orden de libertad a favor del expresidente de Guatemala (2000-2004) Alfonso Portillo y dos de sus exministros, quienes fueron absueltos del delito de peculado del que los acusó la Fiscalía.

La titular del juzgado, Morelia Ríos, firmó hoy el oficio dirigido al cuartel militar Mariscal Zavala en donde está recluido el exmandatario para que lo deje en libertad.

También firmó la orden para que queden en libertad los exministros de Defensa y Finanzas, Eduardo Arévalo y Manuel Maza, respectivamente, quienes están detenidos en una cárcel del Sistema Penitenciario en el norte de la ciudad.

Según la resolución judicial, Portillo y los dos exministros deben recobrar su libertad, pero quedarán ligados al proceso judicial hasta que la sentencia quede firme.

El abogado del expresidente, Telésforo Guerra, explicó a una radio local que la orden de libertad de su cliente es un "trámite burocrático" que se tiene que cumplir.

"Haber ganado (anoche) el juicio es el primer peldaño. Nos queda el segundo: Que desechen la extradición (a Estados Unidos) por no tener ningún fundamento legal", sostuvo.

Portillo, Arévalo y Maza quedaron absueltos anoche luego de ser procesados por peculado (malversación de fondos públicos) por 120 millones de quetzales (unos 15 millones de dólares), delito del que los acusó la Fiscalía y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig).

El tribunal presidido por Ríos declaró "sin valor" las pruebas y testimonios de los cargos presentados en contra de los exaltos cargos públicos.

El expresidente, según la resolución judicial, deberá presentarse una vez por semana a firmar un libro en el que garantiza que permanecerá en Guatemala.

Luego de ser absuelto por peculado por la justicia guatemalteca, Portillo deberá enfrentar ahora el cargo de conspiración para el lavado de dinero por un monto de 70 millones de dólares por el que le reclama Estados Unidos.

El exmandatario aseguró anoche a los periodistas que el fallo judicial "afecta" la petición de extradición hecha por la Justicia estadounidense.