La canciller alemana, Angela Merkel, reiteró hoy que la solidaridad alemana con Grecia "nunca ha estado a debate", aunque recalcó que su Gobierno exige a cambio a Atenas un proceso de reformas "valiente" y "difícil".

La jefa del gobierno alemán insistió en no juzgar la actual situación financiera griega, pese a los rumores sobre una posible reestructuración de la deuda o un nuevo rescate del país heleno, hasta que la misión que se encuentra analizando la situación en Atenas concluya sus trabajos a finales de esta semana.

Durante un encuentro con los miembros de la Asociación de la Prensa Extranjera (VAP) de Berlín, Merkel afirmó que "no hacemos ningún favor a Grecia si especulamos sobre su situación".