Las fuerzas de seguridad abrieron fuego en el sur de Siria contra manifestantes que se oponen al gobierno, matando al menos a tres personas mientras el gobierno quiere acabar con el levantamiento popular en todo el país, dijeron activistas de derechos humanos en ese país.

El presidente Bashar Assad ha despachado tropas del ejército con tanques a un conjunto de pueblos cerca de la ciudad de Daraa en el sur del país, donde empezaron los disturbios en contra del régimen a mediados de marzo.

Los manifestantes tomaron las calles de algunos pueblos a pesar de la elevada presencia de seguridad, y activistas dijeron el miércoles que tres personas fueron muertas luego de que las fuerzas dispararon contra la muchedumbre en el pueblo de Jassem el martes.

Los activistas hablaron bajo condición de mantener el anonimato por temor a represalias.

Más de 750 personas han muerto en la ofensiva, de acuerdo con grupos de derechos humanos.