El Gobierno de Costa Rica envió hoy al Congreso un proyecto de Ley de Contingencia Eléctrica que busca ampliar la participación de empresas privadas en la generación de energía y evitar cortes en el futuro, informó una fuente oficial.

El proyecto de ley fue firmado hoy por la presidenta costarricense, Laura Chinchilla, y según su ministro de Ambiente y Energía, Teófilo de la Torre, tiene como objetivo evitar la escasez de electricidad que podría presentarse a partir de 2014.

De la Torre declaró en conferencia de prensa que el proyecto es "simple" y propone que la generación privada permitida por ley pase del 15 % de la electricidad total del país al 25 %.

Según el funcionario, con esta modificación las empresas privadas podrán generar con energías limpias "en el mediano plazo", unos 300 megavatios (MW).

Además, el proyecto propone que el estatal Instituto Nacional de Electricidad (ICE), principal generador y comercializador eléctrico del país, tenga la posibilidad de comprar a los generadores privados hasta el 40 % de la energía que distribuye, a diferencia de lo que en la actualidad permite la ley que es del 30 %.

Según De la Torre, este proyecto es un "parche" para prevenir posibles cortes eléctricos, mientras avanza en el Congreso una iniciativa más ambiciosa llamada Ley General de Electricidad, que fue presentada al Legislativo el año pasado.

Además de aumentar la participación privada en generación, la Ley General de Electricidad pretende crear una instancia reguladora y mercado mayorista en competencia para las empresas privadas que les permitirá vender la electricidad a los distribuidores.

Este proyecto es rechazado por algunas bancadas opositoras en el Congreso y con el directorio legislativo dominado por la oposición hasta mayo de 2012, es posible que su avance no sea el esperado por el Gobierno.

El proyecto de Contingencia, dijo De la Torre, también garantizará el suministro eléctrico mientras el ICE construye la planta hidroeléctrica "El Diquís", que será la más grande del país, pues producirá 630 megavatios a partir de 2016 cuando se prevé entre en operación.

Sin embargo, esta infraestructura enfrenta la oposición de los pueblos indígenas de la zona sur costarricense, pues se ubicará en su territorio, lo que les obligará a movilizarse a otro sitio.

Costa Rica está electrificada en un 99 %, tiene la capacidad para generar 2.500 MW (cerca del 85 % con fuentes limpias) y una demanda de 1.500 MW, la cual, según cálculos oficiales, se incrementará entre 5 % y 6 % anual durante la próxima década.

Según el Gobierno, en los próximos diez años el país deberá duplicar su capacidad de generación, para lo que se requiere una inversión de 9.000 millones de dólares.