Bolivia aumentó su dependencia de las exportaciones de materias primas, hidrocarburos y minerales, mientras cayeron las ventas de productos no tradicionales durante el primer trimestre del año en relación con igual período de 2010, según informes oficiales.

El valor de las exportaciones agropecuarias, agroindustriales, forestales, manufactureras y artesanales cayó 24% y se incrementó en 37% el de las de hidrocarburos y minerales, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Debido a las altas cotizaciones, las exportaciones de minerales e hidrocarburos alcanzaron 1.595 millones de dólares entre enero y marzo, alcanzando el 87% del valor de las exportaciones totales.

Las cifras reflejan "la dependencia del país respecto a los recursos naturales extractivos y no renovables", dijo por su parte el Instituto de Comercio Exterior (IBCE), vinculado a los empresarios.

La exportación manufacturera tuvo un ligero incremento desde los 362 millones de dólares en el primer trimestre del año pasado a 413 millones en igual lapso de este año, pero la participación de ese rubro en el valor global exportable de Bolivia se redujo de 24% el año pasado a 22% este año.

La disminución del volumen "dan cuenta de una menor actividad productiva en el país, lo cual impactará negativamente sobre el empleo", comentó el presidente del IBCE, Wilfredo Rojo.

Los rubros más afectados fueron las oleaginosas, joyería, textiles y azúcar.

Según Rojo la disminución en las exportaciones no tradicionales se debe a una baja de 33% en las ventas de soja, girasol y derivados mientras que los textiles cayeron 41% en valor y 14% en volumen.

La minería está en auge en el país por las buenas cotizaciones de los minerales aunque la producción y las inversiones en esa industria están en caída.

El año pasado, la producción minera descendió en 7,4% mientras que la inversión fue de sólo 63 millones de dólares a pesar de las buenas cotizaciones. Las empresas privadas invirtieron 43 millones de dólares y 20 millones el Estado en minas estatales, según un informe de la privada Fundación Milenio.

La baja en la producción se explica por el agotamiento de los yacimientos. La última inversión significativa en minería la hizo hace más de seis años la empresa San Cristóbal del consorcio japonés Sumitomo que el año pasado exportó concentrados de plata y zinc por 900 millones de dólares.