Cuando era una veinteañera, Kristen Wiig encarnó la clásica historia de Hollywood: se encontró en la meca del cine sin experiencia, sin conexiones, sin trabajo.

Terminó ganándose la vida como vendedora y pasaron años antes de que lograra hacerse paso en la industria.

"Tienes la impresión de que ya sabes qué hacer con tu vida y sigues tus metas, por lo que me mudé a Los Angeles y, de inmediato, me asusté", dijo Wiig, quien forma parte del elenco del célebre programa sabatino en vivo "Saturday Night Live".

"Pensé, ¿qué carrizo estoy haciendo? No tenía experiencia y esta ciudad está llena de gente con experiencia..."

Ahora, más de una década después, la actriz logra su primer gran papel protagónico en el cine con "Bridesmaids", película que también produjo y escribió.

Wiig, de 37 años, creció en Rochester, en el estado de Nueva York, y de adolescente soñó con ser parte de "Saturday Night Live", pero no tenía experiencia ni en comedias ni en la actuación, más allá de un curso básico en la universidad.

La suerte de Wiig cambió cuando descubrió Groundlings, un grupo especializado en improvisación con sede en Los Angeles, que había servido de base para integrantes de "SNL" como Will Ferrell, Will Forte, Phil Hartman y Laraine Newman, además de las estrellas de "Bridesmaids" Maya Rudolph, Melissa McCarthy y Wendi McLendon-Covey, y la co-guionista en la cinta Annie Mumolo.

Wiig afinó sus habilidades actorales y empezó a lograr papeles pequeños en la televisión, hasta que se sumó a "Saturday Night Live" en el 2005.

El director de "Bridesmaids", Paul Feig, fue el primero en darle un papel a Wiig en el cine, una parte pequeña en la cinta "Unaccompanied Minors" del 2006. Un año después, Wiig robó pantalla en "Knocked Up", estelarizada por Katherine Heigl, en la que interpreta a una alocada ejecutiva de televisión.

El director y guionista de "Knocked Up" Judd Apatow, uno de los productores de "Bridesmaids", hizo con Wiig lo mismo que había hecho con Steve Carell, Jason Segel y otros actores secundarios que lo habían impresionado: le preguntó si quería escribir algo que pudiese protagonizar.

"La diversión para mí está en ayudar a alguien a crear su personalidad en pantalla", dijo Apatow. "Es realmente maravilloso el descifrar el código de alguien que podría ser una gran estrella de cine".

Además de imitar a personalidades como la gurú financiera Suze Orman y la legisladora estadounidense Nancy Pelosi, Wiig a mostrado su capacidad histriónica en "Whip It" de Drew Barrymore, "Ghost Town" de Ricky Gervais y "Walk Hard: The Dewey Cox Story" de John C. Reilly.

En "Bridesmaids", Wiig interpreta a Annie, una dulce y divertida mujer cuya vida está en ruinas y está por tocar fondo. Endeudada, tiene que enfrentarse a unos compañeros de apartamento detestables, un trabajo horrible, un carro espantoso y un hombre desastroso como su intermitente compañero sexual.

La vida de Annie sigue desmoronándose luego que su mejor amiga (Rudolph) la elige como madrina. En medio de las desgracias, Annie intenta organizar la boda perfecta con un grupo de damas de honor (McCarthy, McLendon-Covey, Rose Byrne y Ellie Kemper).

"Como guionista, no quieres que en los primeros 20 minutos de la cinta la gente ya se pregunte, 'y ahora ¿qué va a pasar?''', dijo Wiig."No queríamos que fuese una cosa mala tras la otra, por lo que hay momentos en los que piensas que todo mejorará, y es entonces cuando se pone peor".

"Bridesmaids" se estrena el viernes en Estados Unidos.