Lidia Gueiler, que fue presidenta de Bolivia entre 1979 y 1980 y que luchó por la igualdad de derechos y oportunidades de los bolivianos, murió el lunes a los 89 años.

"Se apagó en paz... junto con su familia que somos pocos. Falleció en la tranquilidad de su hogar", dijo el nieto de Gueiler, Luis Eduardo Siles, a la emisora Fides.

Siles indicó que hace semanas su abuela sufría de varias enfermedades.

Gueiler fue la única mujer que ha gobernado Bolivia y la segunda en América Latina después que en 1974 lo hiciera en Argentina María Estela Martínez de Perón, según los expertos.

El gobierno boliviano lamentó el deceso a través del ministro de Comunicación, Iván Canelas, quien aseguró que la ex presidenta será velada con los honores que corresponde.

"Reiteramos nuestro profundo pesar por tan irreparable pérdida", señaló Canelas en rueda de prensa tras resaltar el papel de Gueiler en la democracia boliviana.

Gueiler asumió el cargo después de que su predecesor, el general Alberto Natusch Busch, diera un golpe de Estado en 1979 a Walter Guevara Arce, lo cual provocó un levantamiento popular que generó una violenta represión que terminó en la muerte de decenas de personas.

La resistencia obligó a Busch a entregar la presidencia y por sucesión el Congreso nombró como presidenta a Gueiler, periodo en el que llamó a elecciones pero que a 18 días después de realizarse los comicios fue obligada a renunciar por el general Luis García Meza Tejada, quien dio un golpe de Estado.

Meza Tejada, primo de Gueiler, negó la posibilidad de gobernar a Hernán Siles Zuazo, quien había ganado los comicios con un 37%.

Después Gueiler fue exiliada a Chile y regresó a Bolivia en 1983.

Fue diputada en las legislaturas de 1956-1960 y 1960-1964.