El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, alertó hoy sobre la grave criminalidad que existe en Centroamérica y subrayó el peligro de que la situación empeore si las bandas de narcotraficantes siguen trasladándose a esa región.

"México y Colombia, por ejemplo, tienen estados fuertes y posiblemente van a poder superar esa situación de alta criminalidad. En Centroamérica los países son más débiles, más pequeños y, si las bandas de narcotraficantes se siguen trasladando allá, la situación se hará muy difícil", advirtió Insulza en una entrevista con Efe en Madrid.

"Tenemos que estar todos colectivamente unidos para defendernos de esa amenaza, que es inminente", añadió el secretario general de la OEA.

Insulza se reunió hoy con la ministra española de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, con quien habló, entre otros temas, de la próxima Asamblea General de la OEA en El Salvador a principios de junio próximo y de la conferencia internacional sobre seguridad centroamericana que acogerá Guatemala los días 22 y 23 de ese mes.

En esta reunión de Guatemala, explicó Insulza, el núcleo de la agenda lo ocupará el tema del crimen organizado en Centroamérica y a ella asistirán, además de los países de la región, la propia OEA, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM) y los Gobiernos de España, Estados Unidos y Canadá, entre otros.

"Queremos que esta conferencia centroamericana no sea sólo un análisis del problema del crimen organizado. Ya tenemos bastantes análisis, ahora hay que buscar soluciones", aseveró Insulza.

Recordó que, pese a su espectacularidad por la implicación de los grandes cárteles del narcotráfico, las cifras de crímenes que se cometen en México "son menores" que las de Guatemala, Honduras y El Salvador.

"De lejos, Centroamérica es la zona con mayor criminalidad de la región americana", manifestó.

El secretario general de la OEA destacó a Efe las expectativas que en América Latina ha despertado el elevado ritmo de crecimiento económico, con el gran incremento de las exportaciones y las "buenas tasas" de crecimiento, pero advirtió de que no es ésta "la primera vez que tenemos un periodo de bonanza".

"Un periodo así puede verse afectado por la inflación o el exceso de demanda. Lo fundamental es que los países de la región tomen lecciones del pasado y desarrollen políticas de crecimiento sanas", aconsejó.

Y recordó que queda mucho por hacer en Latinoamérica en materia de infraestructuras, educación, cualificación de la mano de obra y de innovación.

"Sigue habiendo muchos pobres en América Latina, muchos más de los que deberíamos tener. Hay que reducir las brechas de la desigualdad, porque de lo contrario vamos a tener situaciones políticas complicadas en la región", dijo.

De los temas tratados hoy con Jiménez, el máximo responsable de la OEA se refirió también a Haití.

"El sábado próximo asume el nuevo presidente de Haití (Michael Martelly) y espero estar allí. Es una buena oportunidad para hacer un recuento de lo que se ha hecho bien, de lo que ha estado mal y de lo que falta por hacer", refirió.

Insulza mostró su confianza en que la primera tarea que emprendan las nuevas autoridades haitianas "sea la de elegir un primer ministro y crear un Gobierno de unidad nacional, para las enormes tareas que tienen por delante".

Sobre Honduras, Insulza confió en que antes de que este organismo celebre su Asamblea General ordinaria en junio próximo se pueda haber alcanzado algún tipo de acuerdo para la reincorporación a la OEA de ese país, suspendido tras el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya en junio de 2009.

"Lo ideal sería que se diera un acuerdo para levantar las sanciones antes de que se celebre la Asamblea General" de la OEA a fin de evitar que el tema hondureño acabe cambiando el sentido de la reunión, añadió.