Dos personas resultaron heridas y tuvieron que ser atendidas en hospitales de Pekín este fin de semana durante el tumulto causado en el Apple Store de la ciudad en los primeros días de venta del iPad 2 en China, informó hoy el diario "South China Morning Post".

Según informaciones aparecidas en la prensa china, "un extranjero con uniforme de Apple usó sus puños y un palo" contra clientes que querían saltarse la cola formada en la entrada de la tienda o "reventas" que intentaban hacer negocio también con iPads en las cercanías del establecimiento.

Además, uno de los cristales de la tienda fue hecho añicos, y ante el caos generado los responsables de la tienda decidieron cerrarla, en unos incidentes ocurridos en la tarde del sábado -un día después del debut del iPad2 en China- en la zona de Sanlitun, una de las principales zonas comerciales y de copas de la capital.

Uno de los heridos, Ding Wencheng, aseguró al diario "Legal Evening News" que él se encontraba haciendo cola junto a su esposa cuando el mencionado extranjero con uniforme de Apple comenzó a gritarle en inglés, para después agarrarle de las solapas y echarlo de la cola empujones, causándole heridas leves en la boca y la cintura.

El otro herido, del que aparecen imágenes en "South China Morning Post", sufrió una herida en la cabeza y también aseguró que no estaba intentando revender iPads o saltarse la cola.

Los ataques enfurecieron a la muchedumbre de las inmediaciones, quienes demandaron a la tienda que les "entregara" al agresor, que se había refugiado en el interior del establecimiento.

Ante el creciente tumulto, la policía se personó en el lugar y dispersó a la gente, en una acción en la que no hubo detenidos y nadie más resultó herido, asegura el diario.

La tienda reabrió con normalidad ayer, domingo, aunque las colas para adquirir el iPad 2 han desaparecido, señalaron al rotativo fuentes de Apple en Pekín.

El incidente ha sido muy comentado en foros de internet chinos, especialmente por el hecho de que el ataque fuera perpetrado por un extranjero, por lo que algunos llegan a asegurar que se trata de un caso de "discriminación racial".