El empresario y presunto narcotraficante venezolano Walid Makled, alias "El Turco", fue extraditado por Colombia y el gobierno venezolano informó que se le aplicará la ley sin ningún tipo de atenuantes.

El viceministro venezolano de Prevención y Seguridad Néstor Reverol informó en una breve declaración a la prensa que el presunto narcotraficante "ya esta en su sitio de reclusión", sin mencionar el lugar.

"En menos de 24 horas será puesto a la orden de la justicia venezolana (y) será juzgado en Venezuela dentro de un debido proceso, dentro de un conjunto de garantías constitucionales y que pague por sus delitos cometidos", acotó.

Además advirtió que Makled "también tendrá la oportunidad de ser escuchado y aquel que estuviere involucrado, sea quien sea, se le aplicará drásticamente y sin atenuantes ninguna especie, todo el peso de la ley".

El abogado defensor de Makled, en una entrevista al telenoticiero RCN, dijo que si su defendido aparecía "de un momento a otro con demencia, o aparece con un disparo en la espalda tratando de fugarse, inmediatamente nosotros entenderemos que tenemos que hacer lo propio para hacer las denuncias a nivel internacional".

Según una grabación difundida también por el telenoticiario, Makled sugirió que altos funcionarios del gobierno venezolano estarían involucrados en delitos. "Si ellos me están acusando, pues bien, si yo soy culpable, entonces todos allá son culpables", dijo a su abogado antes de ser extraditado, de acuerdo con la grabación.

Según el telenoticiero, citando palabras del extraditado, Makled tenía como aliado al general Hugo Carvajal, quien fue jefe de la otrora dirección de inteligencia de Venezuela. Según esa versión, Makled se refirió a Carvajal como "una persona de confianza del presidente. Para mí, el hombre que hace los trabajos sucios".

También, según el telenoticiario, Makled sentenció que llevaría a todos esos funcionarios hasta una corte internacional.

Makled llegó a Caracas a bordo de un avión Bombardier Learjet 45 bimotor, matricula YV-2679, con agentes del cuerpo de detectives venezolanos, luego de que fuera recogido en una base antinarcóticos de la policía en Bogotá.

Bajo una fuerte custodia policial, abordó un vehículo y fue trasladado a un lugar que no fue mencionado de inmediato por las autoridades venezolanas, según las imágenes transmitidas por la televisión pública venezolana. Medios de comunicación privados no tuvieron acceso a la base aérea Generalísimo Francisco de Miranda, cerca de una zona residencial del este de la capital venezolana, donde aterrizó la aeronave.

Makled, de 41 años, fue capturado el 19 de agosto de 2010 en la ciudad de Cúcuta, departamento de Norte de Santander, a unos 400 kilómetros al noreste de Bogotá. Ha dicho tener pruebas de los presuntos nexos con el narcotráfico de algunos miembros de la guardia del presidente Hugo Chávez.

Estados Unidos también había solicitado la extradición de Makled por crímenes relacionados con el narcotráfico pero el gobierno del presidente Juan Manuel Santos optó por enviarlo a Venezuela con el argumento de que Caracas lo solicitó primero y que era prioridad extraditarlo por el delito más grave, el de homicidio.

La decisión de Santos de rechazar la solicitud de Estados Unidos en favor de Venezuela se produjo en momentos que se esforzaba por mejorar las relaciones con Chávez gravemente deterioradas con un subsecuente perjuicio en el comercio bilateral que ha sido activo.

El mandatario colombiano tras un consejo de seguridad en la localidad de San José del Guaviare, a 280 kilómetros al sureste de Bogotá, dijo que con Makled se han extraditado 1.284 personas. Pidió a la comunidad internacional que "sea corresponsable, porque esta lucha no la puede librar Colombia sola... Nosotros vamos a seguir combatiendo todas las cadenas del narcotráfico. Vamos detrás de todos los eslabones con igual intensidad y con resultados".

Algunos legisladores estadounidenses, incluyendo el representante republicano Connie Mack, presidente del subcomité para el hemisferio occidental de la cámara baja, han expresado su preocupación de que Makled será silenciado en Venezuela, y ya no será capaz de arrojar luces sobre supuesta corrupción de alto nivel.

"Obviamente, estamos perdiendo una gran cantidad de información", dijo Mack en una entrevista telefónica. "Es por eso Chávez lo quería. El quería que se calle".

El senador Richard Lugar, el principal republicano en el comité de relaciones exteriores, expresó preocupaciones semejantes.

"Hice hincapié en la importancia de que Makled viniese a los Estados Unidos", dijo Lugar en una declaración enviada por correo electrónico. "Todavía creo que esto habría sido lo correcto y por ello estoy frustrado por un resultado que podría dar lugar a que delitos queden impunes".

Diego Arria, ex embajador de Venezuela de la ONU y adversario de Chávez, criticó la decisión de Santos, afirmando que su extradición "yo lo interpreto como una venta".

El presunto narcotraficante abordó el avión en Colombia esposado, con las manos atrás y rodeado de guardias. Vestía un saco de paño oscuro y mascaba chicle. Debajo del saco tenía un chaleco antibalas.

El extraditado es sospechoso del homicidio, en enero de 2008, del importante capo colombiano de las drogas, Wilber Varela (alias "Jabón"), ocurrido en el estado venezolano de Mérida.

Miguel Angel Ramírez, abogado de Makled en Colombia, dijo telefónicamente que "definitivamente (tanto él como su cliente prefieren) Venezuela" y no Estados Unidos como país para someterse a la justicia.

El ascenso de Makled en el mundo de los negocios comenzó en los años 90. Su padre tenía una tienda de electrodomésticos en la ciudad venezolana de Valencia, una ciudad de dos millones de personas cerca de Puerto Cabello.

Según informes policiales, "El Turco" presuntamente se hizo amigo de efectivos de la Guardia Nacional que confiscaban mercadería que luego se vendía en forma ilegal. El sospechoso también comenzó a comerciar alimentos robados de camiones.

En 2008, el periodista Orel Sambrano publicó artículos sobre los presuntos lazos de los hermanos Makled con sicarios. La información apareció en el diario Notitarde de Valencia, a unos 150 kilómetros al oeste de Caracas.

El columnista murió baleado el 16 de enero de 2009.

Las autoridades acusan a Makled de ese homicidio y también del asesinato de un veterinario que dicen fue testigo de un allanamiento a la hacienda familiar.

Makled ha negado en repetidas veces tener relación con esos asesinatos — incluido el de Varela — y otros crímenes.

En las entrevistas que dio desde la cárcel en Colombia, Makled aseguró que tras el allanamiento se escondió en Caracas con ayuda de oficiales militares. Cuando habló con RCN Televisión pareció enviar un mensaje al gobierno venezolano de que si era extraditado a Estados Unidos, contaría muchas cosas.

"Con lo que yo tengo, yo tengo para que intervengan a Venezuela", dijo a la cadena colombiana. "Con la corrupción que hay en Venezuela, el narcotráfico de la corrupción que hay. Con sólo lo que tengo en la mano, yo lo muestro al gobierno norteamericano y ellos pueden intervenir en Venezuela inmediatamente".

También ha dicho que tenía en su "nómina" de pagos mensuales, de un millón de dólares, a un grupo de 40 generales, coroneles y mayores. Igualmente que aportó dinero, unos dos millones de dólares, al partido oficialista venezolano, aunque ha aclarado que nunca conoció personalmente a Chávez.

Las acusaciones de Makled han sido negadas por el gobierno de Chávez.

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Los corresponsales de la AP en Venezuela, Ian James y Jorge Rueda, colaboraron con este despacho.