Los problemas agudos de los países más pobres del mundo constituyen el orden del día de una conferencia apoyada por la ONU que inicia el lunes en Turquía.

Se espera que hasta 10.000 delegados asistan al foro de cinco días.

La conferencia de los "países menos adelantados" enlista a 48 miembros, entre ellos Afganistán — donde una coalición encabezada por Estados Unidos lucha con los insurgentes talibanes — y Yemen, donde al menos 140 manifestantes han muerto durante meses de manifestaciones que buscan derrocar al presidente.

El objetivo del encuentro es promover formas de reducir la pobreza y el hambre en los países menos desarrollados, en coordinación con socios internacionales. También se analizarán cuestiones sociales, como la igualdad de género.

Treinta y tres de los países menos adelantados se encuentran en Africa, 14 en Asia y uno en América: Haití. Desde que Naciones Unidas presentó esta categoría de nación hace décadas, sólo Botswana, Cabo Verde y Maldivas se han desarrollado lo suficiente como para salir de la lista.

Turquía es una nación que ha tratado de equilibrar sus tradicionales alianzas con Occidente con nuevos y crecientes lazos con Africa, Oriente Medio y otras regiones en desarrollo.

El papel de Turquía como anfitrión pone de relieve su posición estratégica, que une a dos continentes — Europa y Asia — así como su creciente presencia regional y su fuerte crecimiento económico.

Turquía dona alrededor de 1.000 millones de dólares al año en ayuda a países pobres en los Balcanes, Asia Central y Meridional, y el Africa subsahariana, 10 veces más que hace una década, según el gobierno turco.

Entre los asistentes estarán el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon; el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso; el presidente afgano, Hamid Karzai; y el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, cuyo país rico en petróleo no está en la lista de los países más pobres.