Los tribunales de la ciudad de Nueva York y otras urbes de Estados Unidos realizan en un número cada vez mayor audiencias menores en forma virtual mediante teleconferencias con vídeo.

La adopción de la tecnología respectiva ha elevado la eficiencia y reducido los costos.

El ahorro para algunas partes es asombroso. Según un reciente estudio nacional, el ahorro suma a la fecha 30 millones de dólares en Pensilvania; 600.000 dólares en Georgia y 50.000 por año en costos de transporte en Ohio.

Las audiencias virtuales reducen las complicaciones a los acusados, quienes no tienen que dedicar horas para ir a las prisiones o regresar de éstas, ni en esperas para su comparecencia.

Los jueces afirman que sus casos avanzan más rápido y los grupos defensores de derechos civiles afirman que no hay preocupación alguna ante este tipo de audiencias.