Novak Djokovic labró el domingo tal vez la victoria más notable de las 32 en fila que ha conseguido esta temporada, al vencer en sets corridos al número mundial Rafael Nadal en superficie de arcilla por la final del Masters de Madrid.

El serbio Djokovic, segundo del ranking de la ATP, dilapidó una ventaja 4-0 en el primer set, pero se repuso para cantar victoria 7-5, 6-4 ante el rey de las canchas lentas.

En el duelo entre los dos mejores del ranking, Djokovic frenó en 37 la más reciente racha de triunfos de Nadal en polvo de ladrillo.

Djokovic había vencido a Nadal en las dos finales previas que habían disputado este año, en el cemento de Indian Wells y Miami, pero esta fue la primera vez en 10 intentos que logró vencerle en la superficie favorita del español.

Además, Djokovic festejó su sexto título de la temporada — nadie ha ganado más — y dejó atrás la racha de 31 victorias seguidas de Bjorn Borg en 1980. Sólo queda detrás del arranque 42-0 de John McEnroe en 1984.

"Increíble", atinó a decir Djokovic sobre su racha. "Salté a la pista con la convicción de que podía ganar. Necesitaba ser agresivo y este fue un gran partido".

"Es un día especial, es mi primera victoria sobre Rafa en tierra", agregó.

Las 34 victorias consecutivas de Djokovic desde la consagración de Serbia en la final de la Copa Davis en diciembre es la octava mejor seguidilla de todos los tiempos.

"Me he topado con un gran jugador, un monstruo" dijo Nadal. "Fue mejor y eso hay que reconocerlo ... Jugar normal contra Djokovic no es suficiente. Hay que ser más agresivo".

A primera hora, Petra Kvitova se adjudicó su tercer título de la temporada tras derrotar 7-6 (3), 6-4 a la bielorrusa Victoria Azarenka en la final femenina.

La consagración, su primera en un torneo con categoría Masters del circuito de la WTA, permitirá a la checa Kvitova situarse en el décimo lugar del ranking mundial, un salto de ocho puestos.

El último revés de nadal en arcilla se produjo hace dos años: contra el sueco Robin Soderling en el Abierto de Francia. Ganó seis títulos en la superficie tras ello y esta fue apenas su séptima derrota en arcilla en 196 partidos que se remontan a 2005.

Nadal había ganado y perdido en las dos finales previas de Madrid, ambas contra Roger Federer.

Le ganó el suizo en tres sets en las semifinales el sábado. Pero Djokovic demostró que atraviesa un momento único y se cobró revancha de una derrota en la Caja Mágica de Madrid en 2009, cuando los dos disputaron una semifinal de más de cuatro horas.

Nadal admitió que la derrota le dejó golpeado y hasta señaló que Djokovic en cualquier momento le desplazará del primer lugar del ranking.

"El número uno no peligra, está finiquitado. No nos engañemos, ésta es la realidad", afirmó Nadal.

"Es un palo psicológico perder tres finales seguidas, hay que ser realistas. No voy a engañarme a mí mismo. Es un palo. En la vida y en la carrera hay momentos altos y bajos, el mío es alto, pero el de Novak es altísimo. No hay que hacer un drama. Hay que seguir intentándolo porque he hecho todo lo que he podido", remarcó.

En la final femenina, Azarenka sólo supo capitalizar tres de nueve oportunidades de quiebre ante Kvitova.

"Creo que jugado mi mejor tenis. Fue agresiva", dijo Kvitova, quien a partir del lunes será la sexta checa que se entrevera entre las 10 primeras del ranking.

Kvitova había ganado previamente títulos en Brisbane y París.

Azarenka avanzará al cuarto sitio, pese a que no pudo conseguir su tercer título de la temporada.