Los resultados oficiales del referendo ecuatoriano ratificaban el domingo la aprobación de las reformas planteadas por el presidente Rafael Correa con un estrecho margen de diferencia frente a los opositores.

A 24 horas de realizada la consulta popular y con poco más del 34% de votos contabilizados, las cifras de aprobación del referendo se aproximaban al 50%, con una ligera ventaja sobre quienes rechazan las reformas promovidas por Correa. Estas están enfocadas en el sistema de justicia y en regular los contenidos de los medios de comunicación, entre otras cosas.

Un total de 11,15 millones de ecuatorianos fueron convocados para el referendo de 10 preguntas, cinco de las cuales implican cambios constitucionales y las otras cinco cambios legales. Estas últimas deben ser procesadas por la Asamblea.

Un organismo internacional de observación electoral consideró "legítimo" el referendo, el cual estuvo salpicado por denuncias de fraude del que no se han mostrado evidencias.

El jefe de la misión de observación de la Unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIOE), el costarricense Joseph Thompson, dijo el domingo que "fue un proceso (electoral) regular, legítimo y en consecuencia felicita al pueblo ecuatoriano ... la elección fue adecuada, la logística fue correcta y la participación pudo darse en buena forma".

Sin embargo, Thomson sí señaló algunos problemas en el escrutinio.

"La misión observa que no se dio un procedimiento uniforme a la hora de desarrollar el escrutinio y eso puede haber producido retrasos para que las mesas pudieran haber enviado información", afirmó.

Es necesario mejorar la información que se les da a los electores en referendos como este, agregó.

El grupo de observadores no se refirió al incidente protagonizado por unos 30 militantes de los partidos opositores Sociedad Patriótica y Movimiento Popular Democrático, los cuales irrumpieron el domingo en la madrugada en la sede del Consejo Electoral para denunciar a gritos la existencia de un fraude, aunque no presentaron evidencia.

Al referirse a ese incidente, el presidente del Consejo Electoral, Omar Simón, afirmó que "es normal en un proceso electoral en que los sujetos políticos están bastante nerviosos. Acudieron varios de ellos al Consejo Electoral, se les atendió ... llegaron un poco efusivos y fue necesario controlar esa situación".

La misión de observadores de la Organización de los Estados Americanos no ha emitido informes del evento electoral.

Las cifras publicadas en la página de internet del Consejo Electoral muestran que se mantiene la aprobación para la consulta popular con cifras que rondan el 50%.

La pregunta relativa a modificar los plazos de la prisión preventiva alcanza cerca del 55% de votos favorables y es la que mayor apoyo tiene, pero la que autoriza crear un consejo que regule los contenidos de los medios de comunicación tiene cerca del 50% de respaldo, con menos de un punto porcentual de ventaja sobre quienes lo desaprueban.

Los cerrados márgenes difieren de los datos proporcionados por una encuesta a boca de urna, que minutos después del cierre del proceso electoral del sábado daba una ventaja de hasta 22% a los que aprobaron el referendo, tras lo cual Correa se proclamó victorioso y celebró junto con sus colaboradores y seguidores frente a la sede del partido de gobierno Alianza País.

Simon señaló que "lastimosamente creo que hubo un apresuramiento de todos los sectores en asumir el exit poll (encuesta a boca de urna) como un resultado oficial".

El alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, opositor al régimen, calificó dicha encuesta como "irresponsable" y exaltó el incremento del "no" frente a los datos iniciales entregados por la encuesta.

Agregó que "por concentrar poder, el gobierno privó al pueblo de una intervención que pudo ser decisiva para reformar la Constitución en forma directa y beneficiosa".

Por su parte, la dirigencia del movimiento indígena Pachakutik pidió permanecer vigilantes del conteo de resultados oficiales.

Correa se presentó por primera vez a elecciones en el 2006, cuando ganó la presidencia, y asumió el poder en enero del 2007.