Bernard Gallacher, que fue el capitán de Seve Ballesteros en tres copas Ryder entre 1991 y 1995, dijo hoy que el deportista hoy fallecido "sentía que era su deber, como el mejor jugador del mundo, de inspirar al equipo europeo".

"Cuando me convertí en capitán en 1991, (Seve) seguía siendo uno de los mejores jugadores del mundo y tenía una alianza formidable, y prácticamente imbatible con Olazábal".

"Seve jugó su mejor golf en los años ochenta, pero continuó inspirando a la nueva generación de golfistas, los Martin Kaymer, los Ross Fischer. Oímos a Lee Westwood cómo de muchacho observaba a Seve y cómo todo el mundo quería copiarle y emularle".

"Todos los participantes actuales en el circuito europeo deberían agradecérselo a Ballesteros. Estados Unidos tuvo a Jack Nicklaus y Arnold Palmer. Pero Seve fue nuestro Arnold Palmer y Jack Nicklaus juntos", agregó Gaallacher.

"No hay exageración posible cuando se le elogia: Seve fue el mejor jugador que ha tenido nunca Europa", afirmó su ex capitán.

El ex caddie del español Billy Foster le recuerda como "un gran caballero, el guerrero definitivo".

En declaraciones a la emisora Sky Sports, declaró: "No hay muchos jugadores para los que he trabajado que tuvieran aquel aura. Fue una época especial. Yo tenía unos 25 años y fui su caddie durante tal vez diez. Vi cumplido el sueño de trabajar para una superestrella absoluta".

Por su parte, el director ejecutivo del Tour europeo, George O'Grady, dijo que "éste es un día muy triste para todos los que amamos el golf".

"El legado extraordinario de Seve debe ser la de haber inspirado a tantos a seguir, apoyar y jugar al golf, y finalmente la de haber sabido combatir una enfermedad cruel con la misma pasión y feroz determinación".

"Ha sido una bendición para todos nosotros compartir su época. Fue la inspiración del Circuito Europeo", agregó.