La federación turca de fútbol anceló el sábado un partido entre Besiktas y Bursaspor debido a los violentos enfrentamientos entre aficionados que dejaron a 25 policías con heridas leves.

Otras nueve personas resultaron heridas, informó Sahabettin Harput, gobernador de la provincia de Bursa, en el noroeste del país.

Los enfrentamientos surgieron el sábado cuando la policía evitó que hinchas de Bursaspor atacaran a seguidores de Besiktas en un aparente acto de venganza por las peleas callejeras del año pasado en Estambul.

Ningún seguidor de Besiktas resultó herido en los enfrentamientos, pero la violencia encerró a los jugadores en su hotel.

La policía escoltó a los jugadores y aficionados de Besiktas para que salieran de Bursa.