Un contingente de soldados llegó a Nápoles con la misión de contribuir a aminorar la crisis causada por la falta de recolección de basura.

El primer ministro Silvio Berlusconi anunció esta semana que decidió enviar 170 efectivos "a fin de que Nápoles vuelva a ser una ciudad civilizada".

Berlusconi dijo que los soldados comenzarán el lunes la limpieza de las calles de esta ciudad del sur.

Nápoles ha perdido imagen debido a las crisis recurrentes en la recolección de basura a causa de años de mala administración, corrupción y el crimen organizado.

Según despachos noticiosos, los soldados emprendieron el sábado la vigilancia en las zonas donde se ha acumulado basura en las calles. Algunas pilas de desechos han sido quemadas.

Nápoles y otras ciudades serán la semana entrante escenario de elecciones para alcalde. Berlusconi confía en obtener el control de la ciudad, a la que han gobernado mucho tiempo alcaldes izquierdistas.