El amarillo refleja luz, simboliza el lujo y está estrechamente relacionado con la felicidad, pero vestir alguna prenda o exhibir un objeto de ese color en un acto público en la República Dominicana puede ocasionar un amargo momento.

Y es que el amarillo es el símbolo de lucha de la Coalición Educación Digna, integrada por decenas de agrupaciones locales, para reclamar que el Gobierno cumpla con la Ley General de Educación, que asigna un mínimo del 4 % del PIB a la enseñanza.

Los días 4 de cada mes, miembros y seguidores de esa entidad se manifiestan, con coloridos suéteres amarillos y paraguas a tono, en los alrededores de la sede del Ejecutivo y otras dependencias estatales para exigir un aumento del presupuesto para la educación, que actualmente ronda el 2 % del PIB.

En más de una ocasión agentes de la Policía han tratado de bloquear las manifestaciones y, en muchas otras, han impedido la entrada a actos oficiales a miembro de la Coalición o a algún ciudadano de a pie que lleve consigo objetos amarillos alusivos a esa lucha.

El último de los encontronazos sucedió esta semana en la inauguración de la XIV Feria Internacional del Libro de República Dominicana cuando miembros de Educación Digna fueron "expulsados" de la sede de la actividad por trasladar su protesta hasta este lugar, según denunciaron.

A ellos se les identifica fácilmente porque siempre llevan ropa o algún objeto amarillo.

Sin embargo, la noche de la inauguración de la cita literaria, el pasado 4 de mayo, personas ajenas a la iniciativa, pero vestidas del ya controvertido color, corrieron la misma suerte ya que, según dijo a Efe Diana Lora, del comité de comunicaciones de Educación Digna, también fueron expulsados del recinto.

Los periodistas tampoco escapan de la situación y más de uno ha denunciado inconvenientes al tratar de acceder a una actividad por exhibir una pegatina amarilla con el símbolo del 4 %.

El reclamo ha trascendido la frontera dominicana.

Artistas como el cantautor cubano Silvio Rodríguez, el colombiano Juanes y los puertorriqueños Don Omar y Calle 13 se han pronunciado a favor de que el Gobierno dominicano incremente el presupuesto a la educación.

Y el más internacional de los cantantes dominicanos, Juan Luis Guerra, tampoco ha ocultado su respaldo a este reclamo y se ha presentado en público, junto a su mundialmente conocida agrupación 4.40, con su suéter amarillo para apoyar la causa.

Pero, ¿por qué amarillo y no azul o blanco, los colores que predominan en el uniforme de los estudiantes del país?

Diana Lora tiene la respuesta a esa inquietud: "Queríamos encontrar un color que no estuviera políticamente identificado" pero, además, "porque es muy llamativo, enérgico y era una manera de que nos pudieran ver".

Según el Informe de Seguimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de 2010, la educación dominicana ha avanzado en la cobertura del derecho a la enseñanza primaria universal, pero a un ritmo mucho menor que el necesario para lograr que en 2015 los niños de todo el mundo puedan concluir la enseñanza primaria.

El documento, publicado en octubre pasado, atribuye esta deficiencia justamente a la escasa asignación presupuestaria.

El economista francés Jacques Attali criticó hace poco, en un informe encargado por el Gobierno dominicano, que la educación en el país continúe rezagada a pesar del crecimiento de la economía.

El también escritor recomendó elevar el presupuesto de la educación al 4 % del PIB para la primaria y la secundaria y 1 % para el nivel superior.

El presidente del país, Leonel Fernández, es partidario de un aumento gradual del presupuesto que se destina a la educación nacional, pero considera que una mayor inversión no es suficiente para garantizar su calidad que, según opina, "es el objetivo central de todo sistema educativo moderno del Siglo XXI".

Mientras tanto, los miembros de la Coalición Educación Digna continuarán, ataviados de amarillo, con sus reclamos, porque, como claman por todo el país: "no se trata de una simple exigencia de recursos" sino "del derecho a una educación digna, de calidad, como lo establece la Constitución y la Ley".

Marta Florián