Un alto dirigente sandinista de Nicaragua consideró hoy que Osama bin Laden, el terrorista más buscado del mundo, ya no era líder de Al Qaeda al momento de su muerte y que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ordenó su asesinato como un "gesto de propaganda camino a su reelección".

"¿Cómo puede ser jefe de una gran organización terrorista alguien que está metido en una casa, cerrado entre un montón de muros, sin siquiera tener un teléfono o un medio de comunicación?", razonó el secretario de Relaciones Internacionales del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Jacinto Suárez.

Suárez, entrevistado por el canal 12 de la televisión nicaragüense, agregó que si Bin Laden estaba en esas condiciones, "indica que era un hombre totalmente aislado".

Según el dirigente sandinista y diputado ante el Parlamento Centroamericano, el objetivo central con la muerte de Bin Laden no era otro que "un gesto propagandístico del presidente Obama en camino a su reelección".

"Es un hecho que en los Estados Unidos tiene una gran repercusión la muerte de Bin Laden", pero, insistió, en términos reales el líder de Al Qaeda ya no representaba ningún peligro.

Comparó el caso de Bin Laden con la captura del entonces presidente iraquí, el difunto Sadam Husein, en diciembre de 2003, hallado metido "en un hoyo" y que "no tenía comunicación más que con la persona que le daba de comer".

"Parece que Bin Laden estaba en una situación bastante parecida (a la de Husein), aislado, solo", anotó.

"Entonces, ¿qué amenaza puede ser (Bin Laden)?, porque, la verdad, es que Al Qaeda ahora son un montón de organizaciones, de la cual ya no era su jefe Bin Laden, como cuando subió", matizó.

"Como quien dice que ya Bin Laden había caducado, ya no servía. Ahora, a los Estados Unidos les sirvió, específicamente, para dar un golpe propagandístico a uno de sus hijos -en alusión a Bin Laden-, que ya no lo necesita, pero que sirve políticamente para levantar, como efectivamente ha sido, la figura de Obama", agregó.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, un exguerrillero sandinista, aún no se ha pronunciado sobre la muerte de Bin Laden.