El mexicano Carlos Slim, el hombre más rico del mundo, apostó hoy por la inversión en una educación de calidad y por la creación de empleo como "la mejor manera" para lograr que millones de personas dejen la pobreza en Latinoamérica.

"Creo que la forma en que las personas abandonen de manera definitiva la pobreza es a través de una formación educativa de calidad y con empleo, empleo y empleo", aseguró Slim en el IV Foro Ministerial para el Desarrollo de América Latina y el Caribe, organizado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El empresario mexicano subrayó ante autoridades y ministros de dieciséis países latinoamericanos reunidos en la sede neoyorquina de la ONU que "al final del día, la solución para salir de la pobreza es el empleo" y señaló que "se debe dignificar al ser humano a través de la actividad y el empleo, y no de la caridad".

"Es importante que los países promuevan el ambiente para generar esos empleos", indicó el conocido magnate, quien aseguró que "en la civilización actual, el desarrollo se sustenta en el bienestar de los demás, por lo que es crucial que los demás estén mejor, que tengan buena salud, buena educación y buenos salarios".

Slim, reconocido como la persona más acaudalada del planeta por la revista Forbes, se mostró consciente de "los problemas de gran marginación y pobreza" que sufren países de la región y reconoció que, pese a que la inversión de los Gobiernos es "fundamental", la inversión privada es "ahora más importante que nunca".

"Las funciones del sector público en la inversión social son muy grandes, pero la inversión privada acelera el desarrollo y mantiene las finanzas públicas sanas", indicó el magnate, quien apuesta por una función empresarial que vaya más allá de mejorar las infraestructuras y se centre "en la formación de capital humano".

"En nuestra nueva civilización, cambiada gracias al avance tecnológico, es más importante que nunca la inversión privada", indicó el empresario durante este foro organizado con apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y donde tomó el relevo a otras personalidades que han intervenido en la reunión otros años, como los premios Nobel Amartya Sen, Joseph Stiglitz y Muhammad Yunus.

En la apertura del foro, que se alargará hasta el sábado con reuniones de trabajo a puerta cerrada, también participaron la directora ejecutiva del PNUD, Helen Clark, el director de ese programa para Latinoamérica y el Caribe, Heraldo Muñoz, y el vicepresidente colombiano, Angelino Garzón, entre otros.

Clark reconoció que las economías de la región se han recuperado "más rápido de lo esperado" de la crisis, aunque pidió más esfuerzo para acabar de modo duradero con "los persistentes niveles de desigualdad", ya que "los desarrollos económicos en la región no se han traducido automáticamente en reducción de pobreza".

"Diez de los quince países con mayor desigualdad social en el mundo están en Latinoamérica y el Caribe. No es la región más pobre del mundo, pero sí la más desigual", dijo Clark, que pidió que se luche contra las lacras que afectan al continente: "falta de seguridad, pobre acceso a la justicia y la falta de oportunidades a un trabajo decente".

El vicepresidente colombiano reconoció que, pese a numerosos avances, el principal desafío para la región es "la reducción de los niveles de pobreza y miseria que viven millones de latinoamericanos, lo mismo que garantizar el derecho de la población a vivir en tranquilidad y en paz".

"Las empresas tienen un papel importante que cumplir en la generación de bienestar social", explicó Garzón, quien destacó el papel que deben jugar los Estados para lograr "una relación armoniosa y cooperante" con el sector empresarial para "fomentar y estimular prácticas positivas de responsabilidad social empresarial".

El representante permanente adjunto de España ante la ONU, Román Oyarzun, explicó que la región tiene aún "importantes desafíos", como "el establecimiento de sistemas integrales e inclusivos de protección social y de servicios públicos de calidad, en particular en educación, la creación de oportunidades económicas, la perspectiva de género y la lucha contra la pobreza y la desigualdad".

Entre las autoridades que participan en el foro están ministros de carteras tan variadas como Desarrollo, Economía, Trabajo o Educación de los Gobiernos de Bolivia, Chile, Costa Rica, Guatemala, Paraguay, Perú y la República Dominicana.