La aerolínea IAG, resultado de la fusión de British Airways (BA) e Iberia, informó hoy de unas pérdidas operativas en el primer trimestre del año de 102 millones de euros.

La cifra representa un descenso de las pérdidas del 57,1 % con respecto al mismo periodo de 2010, tomando por separado a las compañías, que no se fusionaron hasta el pasado mes de enero.

Los ingresos entre los meses de enero y marzo aumentaron un 15,4 %, hasta los 3.636 millones de euros y la deuda neta del grupo se redujo hasta los 512 millones de euros, con respecto a los 895 millones de diciembre de 2010.