El principal partido islamista paquistaní, el Jamat-e-Islami, convocó hoy viernes protestas contra EEUU en las principales ciudades del país tras la muerte el lunes en el norte de Pakistán en una operación militar estadounidense del líder de Al Qaeda, Osama bin Laden.

"Esperamos congregar a miles de personas en todo el país", dijo a Efe el portavoz de la formación, Shujat Qamar.

El plan del Jamat-e-Islami, que pese a no contar con representación parlamentaria porque boicoteó las últimas elecciones es el partido religioso con más influencia en Pakistán, es que las protestas se desarrollen tras los rezos de hoy viernes, día santo musulmán.

"Nuestro partido ha convocado manifestaciones en todo el país. En Lahore (este), Karachi (sur), Rawalpindi (norte), Islamabad... Son protestas contra las interferencias de EEUU en los asuntos de Pakistán", expresó.

Qamar rechazó que las convocatorias sean una muestra de apoyo a Bin Laden -"hasta ahora, no hay pruebas de que esté muerto", aseguró-, pero insistió en que "es Estados Unidos quien ha traído el terrorismo" a Pakistán.

Una fuente policial de Islamabad confirmó a Efe que las fuerzas de seguridad acudirán a la zona donde está prevista la manifestación para que no se produzcan episodios de violencia.

Jamat-e-Islami y otras organizaciones en la órbita islamista acostumbran a convocar protestas los viernes en defensa de su interpretación del islam y a menudo con un discurso antiamericano, como en el caso de la liberación del contratista de la CIA que mató a finales de enero a dos paquistaníes en Lahore.

Desde la muerte de Bin Laden, tan solo se han registrado protestas de cientos de personas en la ciudad occidental de Quetta y en la norteña Abbottabad, donde se hallaba la finca del líder de Al Qaeda que fue asaltada por comandos de EEUU.

Los viernes son jornadas en las que los talibanes y grupos insurgentes sindicados aprovechan habitualmente para atentar en lugares de culto y congregaciones civiles.