Los equipos del fútbol colombiano tienen hasta agosto para saldar las deudas salariales con sus futbolistas y la seguridad social, o en caso contrario no serán admitidos en el próximo torneo Clausura, advirtió el viernes la liga profesional (Dimayor).

La medida de la Dimayor surgió después que el gobierno suspendió su reconocimiento legal por un mes a Deportes Quindío, Once Caldas y América de Cali por las deudas con sus jugadores.

Los equipos afectados buscan recursos para pagar los compromisos y evitar la sanción. La ley colombiana estipula que un equipo de fútbol sin reconocimiento deportivo no puede participar de los torneos oficiales.

La liga desechó la propuesta del presidente del Chicó, Eduardo Pimentel, de suspender el campeonato por las dificultades económicas de los clubes.

El gobierno salió en auxilio de los conjuntos y destinó el equivalente a 28 millones de dólares para que cancelen lo que deben antes de ponerse en marcha el torneo Clausura a fines de agosto, se anunció al cierre de una larga deliberación el jueves por la noche.

Los retrasos se extienden al fisco, bancos, proveedores y empleados de administración, y algunos equipos han sufrido embargos.

El dinero lo recibirán a partir de junio, lo administrará la Dimayor y los detalles de las condiciones se discutían el viernes.