El cuerpo del derrocado presidente chileno Salvador Allende (1970-1973) será exhumado para ser sometido a una nueva autopsia el 23 de mayo, dispuso el viernes un juez.

El magistrado Mario Carroza, encomendado por la Corte Suprema para determinar las causas de la muerte del ex mandatario y de otras 725 víctimas del golpe de estado de 1973, convocó a las partes para informarles de su decisión.

"Estábamos esperando un informe del Servicio Médico Legal respecto de las personas que van a participar en esta pericia. Una vez que fue entregada por el Servicio Médico Legal fijamos hoy la fecha del 23 de mayo", dijo Carroza a la prensa. Agregó que los resultados de la pericia serán públicos.

Un equipo integrado por el experto español Francisco Echeverría practicará la autopsia, que buscará determinar las razones exactas de la muerte de Allende en su despacho de la casa de gobierno La Moneda cuando las fuerzas golpistas bombardearon y tomaron por asalto la sede presidencial. Hasta ahora la familia Allende ha aceptado la versión del suicidio, que habría practicado disparándose con una ametralladora que le había regalado su amigo Fidel Castro.

Esa versión es avalada por uno de los médicos personales de Allende, que volvió a su oficina cuando sintió el disparo en momentos en que procedían a evacuar la incendiada sede presidencial.

Pero la familia Allende valoró la decisión del juez para despejar las dudas.

La primera autopsia practicada al ex mandatario fue hecha en el Hospital Militar y el cadáver entregado en una urna sellada.

La Corte Suprema dispuso a comienzos de año que Carroza, magistrado de la Corte de Apelaciones de Santiago, indague las causas de las muertes de 726 víctimas no investigadas consignadas en un informe de 1991 sobre las violaciones a los derechos humanos perpetradas por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Pamela Pereira, abogada de la familia Allende, valoró la investigación que está llevando a cabo el juez Carroza, que calificó de "acuciosa".