El empresario mexicano Carlos Slim, el hombre más rico del mundo según la revista Forbes, defendió hoy la necesidad de que exista competencia en los mercados y aseguró que su grupo de telefonía tiene una elevada concentración en ciertas áreas porque da servicio "donde otros no llegan".

"La competencia es fundamental en el desarrollo. Es fundamental en todo: En la escuela, en los deportes (...) Cuando no hay competencia, no hay superación", defendió hoy Slim en una conferencia de prensa antes de participar en el IV Foro Ministerial de Desarrollo de América Latina organizado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El pasado 15 de abril, la Comisión Federal de Competencia de México impulso a Telcel -la marca con la que opera en México el gigante de la telefonía celular América Móvil, propiedad del magnate mexicano- una multa por 11.989 millones de pesos (unos 1.016 millones de dólares).

Esa multa "por supuestas prácticas monopolísticas" es la mayor en la historia de México, donde unos días después el Senado aprobó una reforma de la Ley Federal de Competencia Económica para aumentar el monto de las multas y establecer incluso penas de cárcel para quien incurra en prácticas monopolísticas en ese país.

"Hay dos cosas que se requieren en la actividad económica: la competencia y usar indicadores mundiales, no solamente competir nacionalmente", reclamó hoy Slim, quien explicó que si su compañía tiene "una alta concentración de mercado en algunos casos es porque tenemos una cobertura en donde los otros no llegan".

Al respecto apuntó: "obviamente, donde hay un poblado, donde no hay penetración por parte del competidor, tenemos el cien por ciento del mercado", mientras que en todo México su cuota de mercado en telefonía móvil es de "apenas el 51 %".

"En el caso de Telmex (telefonía fija), desde que se privatizó en 1991 estuvo todo abierto (a la competencia) menos la larga distancia", dijo Slim. "En 1997 estábamos compitiendo en larga distancia contra el más grande del mundo, que era AT&T, contra el segundo, que era MCI".

Por lo que se refiere a la telefonía móvil, el empresario insistió en que su compañía "nunca fue monopolio" y explicó que las licencias "se dieron antes a Isuacell y a lo que ahora viene a ser parte de Telefónica. Ellos entraron antes al mercado".

"En su momento hemos competido con el más grande del mundo, Vodafone, el más grande de EE.UU., Verizon, y el más grande de Iberoamérica, Telefónica", reivindicó el empresario, quien apuntó además que su compañía tiene presencia en 18 países y en todos tiene competencia con otras empresas.

"Lo que más orgullo nos da es que hemos logrado que en América Latina la penetración de la telefonía móvil sea ya del 95 %, igual que en EE.UU. y más que en Canadá, y por supuesto mayores que India o China", argumentó Slim, cuyo reto ahora es lograr lo mismo con la banda ancha.

Así, "el gran reto que tenemos -dijo- es poder ofrecer banda ancha accesible; acceso universal a los servicios móviles y de banda ancha, así como a los contenidos y aplicaciones de esta nueva generación. Lo vemos como un negocio importante, pero como algo fundamental: es el sistema nervioso de la nueva civilización".