Trabajadores realizaban el viernes una huelga indefinida que afecta al procesamiento y la distribución de gas en todo el país, en reclamo de un aumento salarial de 36%.

La medida protagonizada por la Federación Argentina Sindical del Petróleo, Gas y Biocombustibles afecta a las 26 plantas pertenecientes a Repsol-YPF, Total, Shell, Petrobras y Esso --entre otras empresas-- situadas en distintos puntos del país, dijo a la AP el secretario general de la organización sindical, Alberto Roberti.

El paro obedece al fracaso de las negociaciones entre los sindicalistas y los empresarios. Estos últimos ofrecen un ajuste salarial escalonado del 20%, rechazado por el sindicato.

"Hacen una oferta irrisoria y es una falta de respeto", dijo Roberti, quien señaló que los sindicalistas mantendrán la huelga hasta que se satisfaga su demanda, lo que complicará el abastecimiento de gas en pleno otoño austral, cuando han comenzado a bajar las temperaturas.

El paro impide la distribución de gas envasado y gas en línea, según el jefe sindical.

Otras protestas se han producido en los últimos días en el sector energético. El miércoles, transportistas bloquearon los accesos a las plantas de distribución de varias petroleras en la provincia de Buenos Aires en reclamo de un pago extraordinario del 5%. La medida fue suspendida ese mismo día después de que el ministerio de Trabajo dictara la conciliación obligatoria por cinco días.

Los sindicalistas retomarán los bloqueos si, al expirar la conciliación, las compañías continúan negándose a pagar el bono extraordinario, advirtió el secretario general adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, hijo de Hugo Moyano, líder de la poderosa Confederación General del Trabajo (CGT).