Autoridades federales informaron que tras localizar un nuevo cadáver, el número de fallecidos tras la explosión en una mina de carbón ascendió a seis y aún buscan a ocho mineros desparecidos.

Hasta el pozo de la mina en el estado norteño de Coahuila llegaron el jueves cinco expertos chilenos para aportar sus conocimientos a las autoridades y rescatistas mexicanos.

El secretario del Trabajo, Javier Lozano, dijo a la cadena Televisa que el sexto cadáver fue localizado el jueves y la búsqueda continuará a pesar de que no hay "la más mínima esperanza de que pudiera haber vida".

La explosión por acumulación de gas se registró el martes en un pozo de la mina, localizada en el municipio de Sabinas, a unos 135 kilómetros al suroeste de la ciudad estadounidense de Eagle Pass, en el estado de Texas.

El estallido atrapó a 14 mineros que habían descendido al pozo e hirió de gravedad a Jesús Fernando Lara Ruiz, de 15 años, que trabajaba en una cinta transportadora fuera de la fosa. El adolescente perdió un brazo.

Lozano dijo que sería "irresponsable" dar alguna esperanza de vida.

El funcionario confirmó a la prensa que se encuentra en el lugar la llegada de los cinco expertos chilenos, aunque aseguró que no participarán en ninguna labor de rescate.

"No vienen a hacer ninguna acción de rescate, vienen a aportar conocimientos para saber qué medidas tomar en contingencias de este tipo", dijo.

Los expertos son Renato Navarro, de la Armada de Chile; William Saintard, del consorcio cuprífero estatal Codelco; Héctor Contreras, del Servicio Nacional de Geología y Minería; Samuel Durán, de los Carabineros; y Rodrigo Quiroz del Ejército chileno.

Chile se mantuvo en el centro de atención mundial en 2010 tras el colapso de la mina San José, en el norte del país, donde 33 mineros quedaron sepultados y lograron ser rescatados con vida tras 69 días bajo tierra.

La autoridad federal mexicana ha dicho que la mina operaba con irregularidades y una muestra es que siete de los mineros no estaban registrados ante el seguro social y se había contratado al menos a un menor, algo prohibido.

"Este lugar se tiene que clausurar", dijo Lozano.

Refirió que las operaciones han sido totalmente suspendidas y adelantó que se iniciará un proceso para retirar la concesión de la mina.

Familiares de los mineros mexicanos permanecían afuera del pozo a la espera de información de sus seres queridos.

Los 14 mineros habían descendido por un tiro de 58 metros de profundidad cuando fueron sorprendidos por la explosión la madrugada del martes.

El pozo, con un diámetro de apenas 1,20 metros, había comenzado a operar apenas 18 días antes con 25 mineros, según Lozano.