Los líderes republicanos reconocieron el jueves que su plan para sustituir el sistema de salud del gobierno para los ancianos con un esquema de vales probablemente tendrá que esperar, mientras los legisladores y la Casa Blanca ceden ante la realidad política en la búsqueda de un acuerdo para continuar el endeudamiento público a cambio de grandes recortes a los gastos.

Ambas partes dieron indicios de ese movimiento y el vicepresidente Joe Biden informó avances durante una sesión inicial de negociación.

Los recortes a los gastos y el aumento de la cantidad de dinero que el gobierno de Estados Unidos puede seguir pidiendo prestado para pagar sus cuentas "están práctica y políticamente conectados", aseguró el jueves el vicepresidente Joe Biden al inicio de una reunión sobre el presupuesto con los principales legisladores republicanos y demócratas.

El representante republicano cuya comisión supervisa el programa de cuidado de la salud para jubilados conocido como Medicare dijo estar abierto a otros enfoques, además del plan de vales que fue aprobado recientemente por la cámara baja después de un polémico debate que parece haber herido la imagen del partido entre los votantes de más edad.

El presidente Barack Obama y legisladores de ambos partidos enfrentan el plazo del 2 de agosto para aprobar una legislación que permita al gobierno aumentar el techo de la deuda de la nación y cumplir sus obligaciones con los prestamistas.

Si las autoridades no elevan el límite de la deuda más allá de los actuales 14,3 billones de dólares, se pondría en tela de juicio la solvencia del gobierno de Estados Unidos y se desencadenaría una crisis económica.

El gobierno ya pide prestado más de 40 centavos de cada dólar que gasta. Los republicanos ven la necesidad de aumentar el techo como una oportunidad para hacer recortes profundos a los gastos.

Los programas de beneficios como Medicare podrían enfrentar algunos recortes, pero no la revisión profunda solicitada en el plan de presupuesto de los republicanos de la cámara baja.

El déficit podría alcanzar 1,6 billones de dólares este año, por lo que ambas partes están estableciendo expectativas modestas, pero han dicho que la reunión ofrecía una oportunidad para identificar incluso recortes pequeños que pueden ser la base para un acuerdo más amplio.