Las empresas estadounidenses hicieron que sus empleados sudaran la camiseta en los tres primeros meses del año, aunque a un ritmo más lento que el trimestre anterior.

El Departamento de Trabajo dijo que la productividad aumentó a un ritmo anual del 1,6% de enero a marzo, frente al 2,9% en el último trimestre del 2010. Los costos laborales aumentaron al ritmo anual de un 1% en ese mismo período tras bajar un 1% en el trimestre anterior.

El frenado en el crecimiento de la productividad no es una buena noticia para la economía de persistir por un dilatado tiempo. Empero, a corto plazo puede ser beneficioso cuando el desempleo es elevado, ya que las empresas deben ampliar sus plantillas laborales para seguir siendo competitivas.