Su nombre ha sido en años recientes más sinónimo de volatilidad y virulencia que del brillo de Hollywood. Él ha sido uno de los hombres más poderosos en esta ciudad, pero una serie de escándalos ha hecho que muchos en la industria digan que no volverán a trabajar con él.

Aún así, Mel Gibson vuelve a las pantallas esta semana con la cinta de humor negro "The Beaver", dirigida y co-protagonizada por su amiga Jodie Foster, como un hombre que cae en una depresión tan profunda que solamente se puede comunicar con el mundo exterior por medio de un muñeco de castor.

Las críticas han sido positivas, pero ¿puede una película ta riesgosa restaurar la imagen del dos veces ganador del Oscar?

"La gente va a pensar que su actuación es extraordinaria", dijo Rob Friedman, co-presidente y director ejecutivo de Summit Entertainment, que va a distribuir "The Beaver". "La gente tiene sus propios problemas en sus vidas personales y en general no son expuestos al público en la misma forma en que lo son los problemas de alguien como Mel Gibson. Ellos resuelven sus problemas sin el intenso escrutinio".

Gibson interpreta a Walter Black, un ejecutivo de una compañía de juguetes que sufre de una depresión tan grande que su esposa (interpretada por Foster) lo expulsa de la casa y aleja de sus dos hijos. Luego de un fallido intento de suicidio, Black encuentra una forma inusual de regresar a la realidad: hablando por medio de un muñeco de castor que se encuentra en la basura.

Los momentos dramáticos de Gibson hacen recordar su trabajo en películas como "Ransom", "The Patriot" y "Braveheart" — ésta última que le mereció Oscar por director y mejor película. Pero sus escenas cómicas nos recuerdan el carisma del actor que ganó renombre en cintas como "Mad Max" y "Lethal Weapon".

Ambos extremos sirven como recordatorio de lo versátil y talentoso que es Gibson como actor, pero muchos seguramente buscarán formas en las que el arte imita a la vida en esta historia de inestabilidad y enfermedad mental.

El año pasado, cuando Foster estaba haciendo el montaje de "The Beaver", circularon una serie de grabaciones de perturbadores discusiones que habían ocurrido presuntamente entre Gibson y su entonces novia y madre de su hija, Oksana Grigorieva. Estaban llenas de comentarios sexistas y racistas, e hicieron de Gibson un paria y al mismo tiempo objeto de burlas de muchos comediantes.

A finales del año, Gibson había recibido un papel especial como artista de tatuajes en la secuela "The Hangover Part II", pero el director Todd Phillips terminó eliminándole luego de protestas de algunos miembros del reparto y el personal.

Previamente este año, Gibson decidió no disputar cargos de haber agredido a Grigorieva durante una pelea en enero del 2010 en su casa de Malibú.

Pero Foster se mantuvo leal a su amigo, con quien coprotagonizó la cinta "Maverick" en 1994, la misma lealtad que había mostrado en el 2006 cuando Gibson fue arrestado por conducir en estado de ebriedad y un reporte policial reveló que el actor había empleado epítetos antisemitas y sexistas.

"No estoy defendiendo su conducta", dijo Foster en una reciente entrevista con The Associated Press. "Estoy defendiendo al hombre que conozco. Y yo sé que él es leal, gentil y un profesional increíble".

Aún así, el momento en que ocurrieron esos acontecimientos hizo difícil el estreno de "The Beaver". Summit planeaba originalmente sacarla a las salas de cine el otoño pasado en estados Unidos, entonces lo aplazó a la primavera de este año y ahora va a salir en estreno limitado el viernes, antes de expandirse el 20 de mayo.

"The Beaver" fue muy bien recibida cuando se estrenó en el festival de cine South by Southwest en Austin, Texas, en marzo. La productora del festival, Janet Pierson, dijo que le intrigaba su premisa, y que eso le importaba más que los chismorreos sobre Gibson.

"Con muchos artistas — mucha de la gente increíblemente fascinante y talentosa — uno probablemente no querría mirar demasiado de cerca sus vidas privadas", dijo Pierson. "Yo pienso que la película es muy conmovedora, muy hermosamente realizada y perfectamente detallada, y aborda temas reales".

A pesar de las reseñas positivas, es imposible determinar en estos momentos si "The Beaver" ayudará a rescatar la reputación de Gibson.

"Mucha gente no quiere trabajar con él, está en problemas", dijo el publicista de celebridades, Howard Bragman. "Tiene una película por estrenarse que, en el mejor escenario, será difícil de vender. Es una cinta muy oscura, muchos tenían miedo de hacerla. Se habla muy bien de su interpretación, y Jodie Foster es una directora excelente. Nadie niega la capacidad de Mel como actor. Creo que es bueno. Pero no va a salvar su carrera".

Friedman, quien ha sido amigo de Gibson por 30 años, dijo que ese no es el hombre que él ha conocido.

"Tiene muchos, muchos amigos que lo apoyan, que han sido amigos de toda la vida y tienen diversas ascendencias étnicas y lo apoyamos. No creo que nadie lo respaldara si sintieran que es un racista o un anti-semita".

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El reportero de The Associated Press Michael Weinfeld en Washington contribuyó con este despacho.