Tres ciudadanos marroquíes fueron detenidos por el atentado de la semana pasada en una cafetería de Marrakech, entre ellos el principal sospechoso, un hombre presuntamente vinculado con al-Qaida que había intentado viajar a Irak y Chechenia, informó el Ministerio del Interior en un comunicado emitido el jueves.

La explosión del 28 de abril que destrozó el café Argana, un popular lugar de encuentro en el centro de Marrakech, la atracción turística más grande del reino, mató a 16 personas, la mayoría de ellas turistas. El comunicado dijo que el sospechoso identificado como el autor principal le había apuntado específicamente al Argana ya que los turistas acudían a él.

El hombre se disfrazó como un visitante extranjero para colocar los explosivos, dispositivos que podían ser detonados a distancia, dijeron las autoridades. Había aprendido a fabricar los artefactos en internet, según el comunicado. Añadió que los investigadores encontraron algunos materiales explosivos y herramientas que fueron desechados después de la explosión.

"El hizo muchos intentos de ir a estos lugares conflictivos como Chechenia e Irak antes de decidirse a realizar este ataque en suelo marroquí", dijo el comunicado.

No dio detalles sobre los otros dos sospechosos o sobre dónde se habían producido las detenciones.

El ataque de Marrakech fue el peor en el reino del norte de Africa desde 2003, cuando cinco atentados simultáneos en Casablanca mataron a 33 personas.