El glamour, la distinción y la belleza reposada que hicieron de la actriz estadounidense Grace Kelly (1928-1982) una leyenda visitan desde hoy Sao Paulo gracias a una exposición que repasa la trayectoria vital de la artista que llegó a ser princesa de Mónaco.

La muestra, que reúne 900 objetos, incluye fotos, retratos, cartas y vídeos en los que aparece Grace Kelly, sin olvidar sus joyas y algunos de los vestidos que pertenecieron a la actriz, como un traje de tafetán estampado que llevó el día en que conoció al príncipe Rainiero III de Mónaco.

El museo de Arte Brasileño de la Universidad Fundación Armando Alvares Penteado (Faap) será hasta el próximo 10 de julio el hogar de una muestra que busca rendir homenaje a Kelly y dar a conocer su vida, desde su juventud en Filadelfia (EE.UU.) hasta el desempeño de sus compromisos oficiales ya convertida en princesa.

Mediante un recorrido por 14 salas los visitantes podrán recordar algunos de los momentos más significativos de la vida de Grace Kelly, como la noche de 1954 en la que la academia de Hollywood le hizo entrega de un Óscar por su papel en "La angustia de vivir", su relación con el maestro del suspense Alfred Hitchcock o su boda.

La exposición, comisionada por el ministro de Cultura francés, Frédéric Mitterrand, fue inaugurada anoche por el hijo de Grace Kelly, el príncipe Alberto, y desde hoy permanece abierta al público.

Los objetos en exposición son originales, a excepción del vestido de novia que la diseñadora Helen Rose, modista de la Metro Golden Mayer y amiga de Kelly, creó para su boda el 19 de abril de 1956.

Según precisó a Efe una fuente de la organización, el original no se conserva y en la muestra se exhibe una réplica del modelo, que en los últimos días ha vuelto a ocupar las crónicas de sociedad por su parecido con el traje que lució el pasado viernes Kate Middleton en su boda con el príncipe Guillermo.

Los sombreros, guantes y gafas lucidos por Grace Kelly tienen un protagonismo especial en la muestra, pero sin duda el espacio más destacado está dedicado al mítico bolso de la firma Hermès que lleva el nombre de la actriz y que la princesa puso de moda en los años 50 y 60 tras ser fotografiada en varias ocasiones con él.

De belleza indiscutible y mirada plácida, la actriz, fotografiada hasta la saciedad, reinó en innumerables portadas de revistas y periódicos.

Casi 30 años después de su trágica muerte en un accidente de tráfico, Grace Kelly continúa siendo hoy un icono de estilo y una referencia intemporal de feminidad y elegancia.