El presidente Porfirio Lobo instó el jueves a empresarios de 75 naciones a invertir en el país, tras inaugurar el foro Honduras Abierta a los Negocios, y en inglés, Honduras is Open for Business.

El mandatario aludió al derrocamiento en junio de 2009 del presidente Manuel Zelaya, que vive en República Dominicana, por intentar convocar una Constituyente y refundar el país.

"Las crisis no son deseables, pero ayudan a crecer", dijo Lobo en su discurso inaugural.

"Desde lo ocurrido en el 2009 nos comprometimos, los políticos hondureños, a renacer. Por ello, cada inversión que se haga significa mejores condiciones de vida para los hondureños... y por eso los invito a que vengan a ganar".

El gobierno informó que más de 1.300 empresarios nacionales y extranjeros asisten al foro de dos días de duración y que concluirá el viernes en San Pedro Sula, considerado el polo de desarrollo hondureño.

La ciudad, sobre el Atlántico, está a unos 180 kilómetros al norte de la capital, Tegucigalpa.

En el evento el gobierno pretende atraer inversiones por más de 15.000 millones de dólares para ejecutar inicialmente 160 proyectos de energía, turismo, agricultura y maquila.

A la reunión asisten como conferencistas los presidentes guatemalteco Alvaro Colom, panameño Ricardo Martinelli y el empresario mexicano Carlos Slim, el hombre más rico del planeta según la revista Forbes.

La presencia de Martinelli en el foro el viernes fue confirmada por su despacho en Panamá.

También asisten el subsecretario de Comercio de Estados Unidos, Francisco Sánchez, y el ex presidente de Colombia, Alvaro Uribe.

En su disertación ante más de 1.400 inversionistas, Slim dijo que Latinoamérica tiene una macroeconomía sana y estable y "no sufre los graves problemas financieros de muchos países desarrollados", los cuales atribuyó a excesivos gastos estatales que "generan gran déficit fiscal y comercial".

"La única forma de combatir la pobreza es con empleo y buena educación", destacó.

El mayor dueño de empresas de telefonía móvil de la región, calificó las telecomunicaciones como el "sistema nervioso de la nueva civilización".