El gobernador Patt Quinn suspendió hoy en Illinois el programa Comunidades Seguras por considerar que las deportaciones indiscriminadas de indocumentados contrarían el acuerdo original sobre su aplicación.

En una carta enviada al Departamento de Seguridad Nacional, el gobernador señala que la implementación del programa iniciada en 2009, y que hasta el momento incluye a 26 condados, "es contraria a lo establecido" en el memorando de entendimiento.

En cifras de ICE, citadas por el gobernador, solamente un 20 por ciento de los deportados han sido personas convictas por crímenes graves.

Por lo tanto, agrega, ningún otro condado de Illinois podrá ser incluido al programa y los que estaban incorporados "deberán ser desactivados y retirados".

El gobernador dijo en la carta que el estado de Illinois ya había suspendido el programa en noviembre, oportunidad en que manifestó su preocupación a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE).

"Después de un análisis no quedamos satisfechos y llegamos a la conclusión de que el programa Comunidades Seguras no funciona", agregó.

La oficina de ICE en Chicago defendió el programa en una declaración en la que señala que su meta es "mejorar la seguridad pública con la remoción de aquellos que están ilegalmente en el país y además violan las leyes criminales".

Agrega que trabajará con el estado de Illinois para alcanzar esa meta.

La medida del gobernador fue saludada hoy por la Coalición de Illinois para los Derechos de Inmigrantes y Refugiados (ICIRR), que la consideró "un paso hacia soluciones sensibles para reparar nuestro sistema migratorio".

El programa que ICE ha instalado en prácticamente todos los Estados Unidos permite que las huellas digitales tomadas por la policía a sospechosos detenidos sean enviadas a Inmigración para su comparación con sus archivos y los de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).