El jurado del nuevo juicio contra Rod Blagojevich por corrupción lo escuchó el jueves hablar en una grabación de sus apuros económicos, mientras los fiscales decidieron centrarse ahora en la sonada afirmación de que el ex gobernador de Illinois intentó canjear o vender el escaño vacante de Barack Obama en el Senado estadounidense.

Los fiscales buscaron modificar su plan, que en el primer proceso estuvo enfocado en las acusaciones de que Blagojevich intentó explotar su poder para nombrar al reemplazo en la curul dejada por Obama a cambio de dinero en una campaña política o de un empleo de altos ingresos.

La mayoría de las grabaciones interceptadas por el FBI que fueron presentadas el jueves eran conversaciones de Blagojevich con su director de gabinete, John Harris, en las semanas posteriores a la victoria de Obama en las elecciones presidenciales en noviembre del 2008.

Harris, que testifica luego de concertar una declaración de culpabilidad negociada, subió al estrado por tercer día para pronunciarse sobre las grabaciones.

Los fiscales dijeron la tarde del jueves que habían agotado el testimonio de Harris. Pero el juez extendió la audiencia hasta el lunes cuando la defensa afirmó que el abogado designado para carearse con Harris, Aaron Goldstein, estaba enfermo y se había marchado.

En las grabaciones presentadas el jueves a los jurados, Blagojevich habla a principios de noviembre en tono agobiado. Parece desesperado por la perspectiva de que tiende a disiparse la posibilidad de beneficiarse con el triunfo de Obama, y habla frenético sobre la necesidad de lograr un empleo bien remunerado.

"Para mí es muy importante ganar mucho dinero", dice sin rodeos el 12 de noviembre del 2008 en una conversación telefónica con Harris.

Una parte de sus motivos, dice Harris, era el temor sobre el futuro de su esposa y sus dos hijas.

"¿Cómo diablos voy a enviar a mi hija a la universidad", dice Blagojevich en referencia a sus finanzas que empeoran y a un escrutinio legal de su gobierno.

Blagojevich, de 54 años, está acusado de 20 cargos en el nuevo juicio. El primero terminó el año pasado con un estancamiento entre los jueces sobre todos menos uno de los cargos: encontraron culpable al ex gobernador de mentirle al FBI.