El gobierno del estado brasileño de Río de Janeiro costeará las obras de reforma del legendario estadio Maracaná para dejarlo listo para el Mundial que Brasil organizará en 2014, pero después cederá su administración a una empresa privada, anunció hoy el gobernador regional, Sergio Cabral.

"Vamos a ofrecer en concesión el Maracaná. No es posible tener un estadio como el Maracaná en manos del poder público", afirmó Cabral en una entrevista publicada hoy por el diario deportivo Lance y en la que trató el futuro del estadio que fue escenario da la final del Mundial de 1950 y que también lo será de la final del Mundial de 2014.

El gobernador agregó que lanzará en el segundo semestre de este mismo año la licitación para que todo el complejo del Maracaná, que pertenece al gobierno regional y que incluye el pabellón deportivo Maracanazinho, sea administrado por el sector privado.

"El Estado tiene que concentra los esfuerzos en aquello que es importante. La concesionaria, obviamente, tendrá que asumir obligaciones públicas", agregó Cabral en su entrevista a Lance.

El gobernador considera que varias empresas se interesarán en asumir la concesión debido a que el estadio será completamente renovado e incluirá el Maracanazinho.

"Las grandes operadoras de estadios en el mundo, gestores de contenido, clubes de fútbol, el que sea, tendrá mucho interés en ese conjunto de entretenimiento no apenas deportivo sino también modernizado y renovado", afirmó al recordar que el estadio ha sido palco de conciertos multitudinarios y de eventos con personajes como el Papa Juan Pablo II.

La administración del estadio será cedida tras las obras de reforma, que comenzaron en agosto del año pasado y en las que el gobierno regional gastará cerca de 1.000 millones de reales (unos 625 millones de dólares).

Las obras de remodelación del Maracaná fueron contratadas inicialmente por 705 millones de reales (unos 440 millones de dólares), pero el consorcio responsable de la reforma descubrió desperfectos en la estructura del estadio que hacen necesario sustituir su actual cubierta.

El gobierno regional no ha divulgado el nuevo valor de la reforma, pero reconoce que puede ser un 50 por ciento más cara, con lo que el costo puede superar los 1.000 millones de reales, casi tres veces lo que la alcaldía de Río de Janeiro gastó para construir el estadio Olímpico Joao Havelange para los Juegos Panamericanos de 2007.

"La ley nos permite aumentar en un 50 por ciento el costo contratado, pero va a quedar por debajo de eso. La cubierta fue una novedad, pero no va a encarecer la obra hasta el punto que llegue a ese 50 por ciento", admitió Cabral.

La construcción de una nueva cubierta de lona sobre estructuras de acero fue autorizada el mes pasado por el Instituto Nacional de Patrimonio Histórico y Artístico, ya que el Maracaná es un patrimonio nacional.

Pese a la necesidad de modificar los planes iniciales, el gobernador aseguró que el plazo de entrega de las obras en diciembre de 2012 fue mantenido y que el estadio podrá ser usado para la Copa de las Confederaciones en 2013.