Bolivia incrementó en un 68% sus importaciones de alimentos el primer trimestre del año con relación al mismo período de 2010 a pesar de los esfuerzos del gobierno para revertir la tendencia.

En su último informe el Instituto Nacional de Estadística (INE) dijo que entre enero y marzo la importación llegó a 143 millones de dólares en comparación con los 85 millones del primer trimestre de 2010. Los productos importados principalmente fueron azúcar y maíz.

Las exportaciones cayeron de 107 millones de dólares el año pasado a 79 millones en similar período de este año. La compra de alimentos disparó las importaciones globales del país que entre enero y marzo de este año llegaron a 1.525 millones de dólares en comparación a los 1.168 millones del año pasado, según el informe.

El pasado 2010 fue el peor de los últimos 25 años en materia agrícola: una prolongada sequía afectó drásticamente la producción, sobre todo de azúcar y maíz. Este año la cosecha muestra una recuperación, dijo a la AP Luis Boldomar, asesor de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), la mayor patronal del rubro.

Pero el presidente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Wilfredo Rojo, aseguró que "las políticas públicas" del presidente Evo Morales impactaron negativamente en la producción agrícola.

Morales navegó contra las fuerzas del mercado y fijó precios bajos para el maíz, el azúcar y restringió las exportaciones con el propósito de abastecer el mercado interno. "El resultado fue escasez, especulación, contrabando y mayor inflación. La producción cayó porque el productor se sintió desalentado con las restricciones a la exportación", dijo Rojo.

Para los productores, la exportación de excedentes es un incentivo que les ayuda a compensar. La superficie cultivada de maíz cayó en un año de 150.000 hectáreas a 90.000, según el IBCE.

Hasta hace unos años, Bolivia sólo importaba trigo. Ahora las mayores compras corresponden a azúcar y maíz pero también ingresa papa y otros alimentos de países vecinos.

El mandatario atribuyó la baja en la producción agrícola a eventos climáticos como sequía, heladas e inundaciones y al aumento de los precios de los alimentos en el mundo.

Desde hace más de un año los alimentos registran el mayor incremento y como tienen una alta incidencia en el Indice de Precios al Consumidor (IPC) su variación afecta la inflación.

La tasa inflacionaria rebasó las previsiones del gobierno para 2010 y cerró en 7,18% ubicando a Bolivia en cuarto lugar en la región por debajo de Venezuela, Argentina y Nicaragua.

El profesor universitario Juan Antonio Morales dijo que la política de fijar precios topes a los alimentos y restringir las exportaciones "no fueron adecuadas" y alentaron el desabastecimiento.

El incremento de precios de principios de año provocó una escasez que ha hecho perder popularidad a Morales, pero también moderó su discurso. Ya no insiste tanto en su proyecto político "liberador y descolonizador" y se muestra más preocupado por los asuntos domésticos, según analistas.

Desde principios de año inició un acercamiento con sectores agropecuarios del oriente a los que antes identificaba como sus enemigos y prometió ventajosos créditos a los productores de azúcar y maíz.

Asimismo inició la ejecución de 100 millones de dólares en proyectos de riego en todos los municipios y hasta se ha mostrado partidario de destinar parte de las reservas internacionales estimadas en más 10.000 millones de dólares a proyectos productivos.