Diversos documentos muestran que varios supervisores que trabajan bajo las órdenes del alguacil Joe Arpaio difundieron bromas ofensivas sobre los mexicanos, mientras que en una demanda, varios agentes del condado de Maricopa en Arizona son acusados de guiarse por el aspecto racial para abordar a inmigrantes por presuntas infracciones viales.

Un correo electrónico de alguien en la comisaría, que fue incluido la semana pasada en una serie de documentos judiciales, tenía un enlace con una broma y una imagen que reforzaba el estereotipo sobre el consumo de alcohol entre los mexicanos.

Varios agentes distribuyeron también un correo electrónico con burlas sobre el acento mexicano, mientras otro hizo circular la fotografía de un permiso falso de conducir de un estado ficticio llamado "Mexifornia". El permiso tenía una fotografía que presentaba rasgos faciales del estereotipo de los mexicanos.

Los abogados de un puñado de latinos que entablaron la demanda también se refirieron a Arpaio en los documentos judiciales, y dijeron que el alguacil difundió cartas de personas que pedían que algunos de sus funcionarios prominentes hicieran operaciones con base en el aspecto racial. Entre éstos se encontraba un funcionario encargado de seleccionar la localización de los patrullajes en busca de indocumentados.

"El alguacil Arpaio comunicaba tanto su asentimiento con esos mensajes como su intención de verlos realizados en las actividades policiales de la comisaría del condado de Maricopa contra la inmigración ilegal", escribió Stanley Young, uno de los abogados de los demandantes.

La querella está enfocada en los patrullajes viales conocidos como "redadas", en las que agentes y civiles voluntarios se concentran en una zona de la ciudad —en muchos casos áreas con densas poblaciones latinas— para buscar a infractores viales y detener a quienes violen otras leyes. La comisaría de Arpaio ha efectuado casi 20 barridas desde principios del 2008.

Young afirmó que Arpaio envió notas de agradecimiento a algunos de los autores de esas cartas.

Arpaio, al responder el martes a una solicitud de declaraciones, dijo que no le preocupaba el caso. "Veamos que dice la corte", agregó.

Los abogados de los demandantes dijeron que los correos electrónicos fueron hechos circular por agentes y supervisores participantes en los patrullajes o en las retenciones viales que afectaron a sus clientes.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos abrió a principios del 2009 una investigación sobre la comisaría de Arpaio por presuntamente incurrir en discriminación y efectuar registros y decomisos inconstitucionales. La agencia federal examina también la política carcelaria de Arpaio que discrimina a las personas con escaso dominio del inglés. La comisaría ha negado una y otra vez las acusaciones de caracterización racial.

La oficina del alguacil dice que los agentes se aproximaron a las personas detenidas durante las redadas porque tenían razones para creer que habían violado una ley.

Según autoridades del condado, un jurado federal que investiga a Arpaio por presunto abuso de poder ha solicitado algunos de los correos electrónicos en cuestión.