Transportistas suspendieron el bloqueo a los accesos a las plantas de distribución de varias petroleras en la provincia de Buenos Aires, que iniciaron temprano este miércoles en reclamo de un pago extraordinario.

Los trabajadores concluyeron la medida de fuerza por la tarde luego de que el ministerio de Trabajo dictara la conciliación obligatoria por cinco días, lo cual abre un plazo de negociación para las partes en conflicto.

Los bloqueos a varias plantas de Repsol YPF, Petrobras, Esso y Shell, que impedían el reparto de combustible, fueron protagonizados por afiliados al poderoso sindicato de camioneros, quienes responden al combativo jefe de la Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano.

Los trabajadores reclaman el pago de un adicional del 5% en los salarios por considerar que transportan una sustancia peligrosa.

"El gremio retomará los bloqueos y decidirá paros en todas las refinerías del país si, al expirar la conciliación, la totalidad de las compañías continúan negándose a pagar el plus salarial", advirtió el secretario general adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, hijo de Hugo.

La protesta se produce dos días después de que la presidenta Cristina Fernández se reuniera con Hugo Moyano y otros sindicalistas de la CGT en el marco del diálogo que ha iniciado el Ejecutivo con los sectores sindical y empresarial en pleno año electoral. El gobierno ha instado en las últimas semanas a los trabajadores a moderar sus reclamos.