El presente pulso eruptivo del volcán Tungurahua, en el centro de los Andes de Ecuador, es considerado como uno de los más fuertes desde que inició su actual proceso en 1999, al considerar el volumen de ceniza arrojada en los últimos días.

Así lo declaró hoy el Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional en un informe especial en el que detalla un estudio sobre la caída de ceniza emitida por el volcán desde que inició su presente pulso eruptivo el pasado 29 de abril.

Un equipo de científicos del IG y del Instituto francés para Investigación y Desarrollo (IRD) "ha realizado un levantamiento sistemático de la cantidad de ceniza acumulada en las zonas pobladas cercanas al Tungurahua y ha determinado que el volumen aproximado de ceniza depositada es entre 1,6 a 3 millones de metros cúbicos".

El espesor máximo alcanzado es de 15,5 milímetros en la zona de Cahuají Bajo, en el suroeste de la montaña, precisa el informe del Instituto Geofísico.

"Esto caracteriza a la presente erupción como una de las más grandes en lo que a cantidad de ceniza depositada se refiere, desde que se inició el proceso en 1999", explicó el IG.

No obstante, aclaró que continúan las frecuentes emisiones de ceniza, "aunque al momento muestran una menor altura y carga" de material pulverizado.

Hace unos días las nubes de gases que expulsó la montaña alcanzaron unos siete kilómetros de altitud, desde el cráter, con una gran carga de ceniza que, por efecto del viento, se dispersó en varias direcciones, especialmente a zonas despobladas.

Desde el pasado domingo, la intensidad de esas emisiones disminuyó, aunque con lapsos intensos de expulsión de gases y ceniza que, según imágenes de satélite, pasaron sobre la ciudad costera de Manta hacia el océano Pacífico.

"Al haber decrecido la intensidad de las emisiones, la presencia de ceniza más allá de las zonas próximas del volcán no es evidente" actualmente, añade el estudio del IG.

Sin embargo, aclara que los sistemas de vigilancia sísmica y geodésica (deformación del cono) "continúan mostrando evidencias de sobrepresión al interior del volcán".

Además, en la tarde de hoy se registraron dos sismos leves de carácter vulcano-tectónico ubicados a unos 9 kilómetros bajo el nivel del cráter.

El estudio advierte de que el actual pulso se mantiene con emisiones constantes de ceniza, aunque no se descarta que la actividad pueda evolucionar a un escenario de "mayor explosividad con la generación de flujos piroclásticos", es decir, la expulsión de material incandescente.

Las evaluaciones, asimismo, señalan que el pulso actual "se mantendrá por los próximos días e incluso semanas".

El Tungurahua, de 5.016 metros de altitud y situado a 135 kilómetros al sur de Quito, inició su actual proceso eruptivo en 1999 y desde entonces ha intercalado periodos de gran actividad con lapsos de relativa calma.