La inflación interanual volvió a subir en el conjunto de la OCDE en marzo, tres décimas respecto al mes precedente, hasta el 2,7 %, a causa de la escalada de los precios de la energía y, en menor medida, de los alimentos.

Los precios de la energía subieron un 12,4 % en doce meses hasta marzo, cuando el incremento interanual un mes antes había sido del 10,2 %, destacó hoy en un comunicado la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

También se produjo un repunte en los alimentos, con un incremento del 3,2 % en marzo, una décima más que en febrero.

Las diferencias entre los 34 países de la organización fueron notables, con inflaciones muy superiores a la media en Estonia (5,2 %), Corea del Sur (4,7 %), Grecia (4,5 %), Hungría (4,5 %), Polonia (4,4 %), Israel (4,3 %), Reino Unido (4 %), Turquía (4 %), Portugal (4 %), Luxemburgo (3,7 %), España (3,6 %) y Eslovaquia (3,6 %).

En el caso de España, lo más notable fue que la subida de los precios de la energía entre marzo de 2010 y el mismo mes de este año (18,9 %), fue la segunda más elevada, sólo por detrás de la que se constató en Grecia (19,9 %).

Frente a eso, el incremento de la alimentación en España (1,8 %) fue significativamente inferior a la media y la inflación subyacente -que excluye la energía y los alimentos, los elementos más volátiles- con un 1,3 % también se quedó por debajo de la del conjunto de la OCDE (1,4 %).

La inflación global fue del 2,7 % en toda la zona euro y en Estados Unidos, y se situó muy por debajo de ese nivel que marcó la media en la OCDE en la República Checa (1,7 %), en Noruega (1 %), en Suiza (1 %) y sobre todo en Japón (0 %), el único país donde la inflación subyacente era negativa (0,7 % menos) junto a Eslovenia (0,1% menos).